jueves, 31 de marzo de 2011

El Congreso de Barcelona 2011: por Hervé Vigier (traducción al castellano)

Mis Muy QQ.•. HH.•. Caballeros Rosacruz,

Estáis todos invitados a participar fraternalmente en las jornadas del Rito Moderno, organizadas en Barcelona el próximo 11 y 12 de junio por el Supremo Consejo del Rito Moderno para Brasil y el de España.
Habiendo tenido la posibilidad de estar en contacto con el SCRM para Brasil desde hace ya una decena de años, y el honor de ser recibido en 2001 a los grados 8 y 9 de esta jurisdicción, por el embajador plenipotenciario Lucio Ferreira Ramos, deseo atraer vuestra atención en la importancia de Brasil en la historia del Rito Moderno.

CÓMO EL RITO FRANCÉS ACOMPAÑÓ EN LOS PRIMEROS PASOS MASONERÍA BRAILEÑA, CONTINUÓ SIENDO PRACTICADO ÍNTEGRAMENTE Y REGULARMENTE, PARA LOS GRADOS SIMBÓLICOS EN EL SENO DEL GRAN ORIENTE DE BRASIL, Y PARA LOS GRADOS DE SABIDURÍA EN EL SENO DEL SUPREMO CONSEJO DEL RITO MODERNO PARA BRASIL

Refugiado en Brasil tras la ocupación de Portugal por el ejército napoleónico, el rey Joao VI vuelve a su país en 1820 para combatir la dominación inglesa y le confía a su hijo Pedro la administración de Brasil. Éste choca contra la Asamblea constituyente portuguesa pero recibe el apoyo de una gran mayoría de los Brasileños. El 9 de enero de 1822, rompe con Portugal que le ordena que vuelva a Lisboa y pronuncia la palabra famosa de "Fico", que significa «me quedo». A la tentativa de las " Cortes " [1] de anular todas sus decisiones, él responde el 7 de septiembre de 1822 con una declaración de independencia que se realiza tranquilamente. Es coronado emperador bajo el nombre de Pedro I, expulsa a los portugueses e instituye una Constitución liberal.
En el plano masónico, la primera tenida regular se celebró en 1797 sobre una fragata francesa, en las aguas territoriales de Bahia. El mismo año y siempre en Bahia fue fundada la Logia Cavaleiro da Luz. Los trabajos luego se extendieron a instigación del G.O.F. y del G.O de Portugal, Brasil y Algarve.
Tras la declaración de independencia de Brasil, el G.O.F. invita a los Masones brasileños a quienes acompañó en los inicios, a unirse en el seno de un Gran Oriente brasileño. Esto se lleva a cabo el 17 de junio de 1822, a partir de la R.L. Comercio e Artes, Esperança de Niteroi y Uniau e Tranquilidade que proceden en la elección del Gran Maestro por Asamblea constituyente presidida por el H. Joao Mendes Viana que dispone sobre su mesa el Evangelio, la Escuadra, el Compás, las Constituciones y la urna para el voto. El H. Jose Bonifacio de Andrada e Silva es elegido 1er Gran Maestro.
Como hija espiritual del G.O.F., la Masonería brasileña tiene sus tres Logias fundadoras que trabajan según el Rito Moderno o Francés. Los grados de Sabiduría son también practicados en el seno de la nueva obediencia que recibe el completo apoyo del emperador cuya firma representa sobre el libro de oro del Gran Oriente para la fecha del 25 de octubre de 1822 con la mención "IPMR +" que significa Irmao Pedro Maçom Rosa-Cruz, significando su adhesión a la joven Masonería de su país y su calidad de caballero rosacruz.
El 23 de noviembre de 1831, el Gran Oriente Brasiliano se convierte en el Gran Oriente do Brasil. Luego, en 1842 el G.O. de Brasil da al H. Manuel Joaquim de Menezes la autorización de fundar, para los grados de Sabiduría, una jurisdicción independiente que toma el nombre de «Gran Capítulo de los Ritos Azules». Esta jurisdicción toma en 1874 el nombre de «Gran Capítulo del Rito Moderno o Rito Francés», luego en 1976 el de «Supremo Consejo del Rito Moderno para Brasil» (S.C.R.M.), que se mantiene como su denominación actual.
En el seno de G.O. de Brasil y de los G.O. de cada uno de veinte seis Estados, son practicados seis ritos: REAA, York, Schroeder, Adonhiramita, Brasileño y "Rito Moderno", todavía a menudo llamado Rito Francés. El conjunto de la Masonería brasileña representa cerca de 120.000 miembros. El Rito Moderno cuenta 107 Logias y cerca de 3.600 miembros en las Logias simbólicas que practican un ritual conforme con el Regulador del Masón.
Los cuatro órdenes practicados también en el seno de S.C.R.M. están conforme con el Regulador del caballero masón. Hay que haber alcanzado la edad civil de 27 años para poder ser recibido al 1er orden, de 29 años para el 2º, de 31 años para el 3º y de 33 años para el 4º.
Para comprender el origen del 8º y 9º grados, hay que remitirse a la Francia de principios del siglo XIX. Napoleón I impone un concordato, firmado el 3 de diciembre de 1804 entre el GOF y el joven Supremo Consejo del REAA; es bautizado Acto de Unión de todos los ritos. El GOF hace referir en el acto que ya dispone en su Gran Capítulo General de un Gran Consejo y de un Sublime Consejo. Roëttiers de Montaleau, Challon, Bacon de la Chevalerie y Bohard, reciben a título personal, el 29 de diciembre, los altos grados del REAA. Ellos concluyen que el rito no aporta ninguna novedad con relación a los grados conocidos de antaño en Francia, y comprueban que las Patentes del Supremo Consejo al efecto de difundir la Masonería de Perfección más allá de los mares, no confiere ningún poder regular en Francia.
El Caballero del Águila Blanca y Negra encuentra en efecto su origen en el grado de Kados de los rituales del 1750 al 1761; es bien conocido en Francia, como lo demuestra la carta de Meunier de Précourt a Willermoz, hablando de «la Escalera misteriosa que todo buen caballero debe conocer».
El Gran Comendador Belga Raoul Bertaux afirmaba por su parte que el ritual adoptado por el REAA como grado 33º y último, era descendiente de un ritual conocido en Francia y «que ya existía antes de 1761».
Comprendemos así como el 24 de julio de 1805, el GOF decide crear un Directorio de los Ritos que retira al Supremo Consejo la colación de los altos grados. El Rito francés dispone a esta fecha de los 7 grados nacidos de su síntesis efectuada entre 1784 y 1786, de un Vº orden que es definido desde el 19 de marzo de 1784 como comprendiendo «todos los grados físicos y metafísicos y todos los sistemas», así como ambos Consejos que estructuran su jurisdicción.
Brasil, Estado federal, conservó esta fórmula de ambos Consejos, y combinó el nombramiento con tales funciones en el seno de la jurisdicción, con un 8º y un 9º grado. Están destinados a conferirles una dignidad complementaria a los que laboran, a nivel de los Estados y al nivel federal, en la dirección de la jurisdicción. Tres Capítulos que trabajan en el mismo Estado permiten la instauración de un Gran Consejo. Sus miembros son los Caballeros del Águila Blanca y Negra, inspectores del Rito. Sobre el plano nacional la dirección es confiada a un Supremo Consejo en el que los miembros son denominados Caballeros de la Sabiduría, Grandes Inspectores del Rito, teniendo a la cabeza a un Soberano Gran Inspector General.
La Constitución [2] que se dio el S.C.R.M. a Brasil, le fija como misión:
I Luchar por el perfeccionamiento del Rito Moderno y su difusión;
II Observar y hacer observar sus rituales y el espíritu del Rito;
III Difundir más generalmente todos los valores a los cuales todos los Masones están vinculados;
IV Promover entre los Masones y las diferentes jurisdicciones una colaboración fraternal con vistas al fortalecimiento del Orden;
V Combatir la ignorancia, la superstición, la hipocresía, el fanatismo, el sectarismo y la tiranía;
VI Luchar por la libertad de pensamiento y de información;
VII Defender la instrucción, la cultura, la tolerancia, la libertad de culto y la laicidad del Estado.
Finalmente podemos anotar que el «Tratado de confirmación de reconocimiento, de amistad y de alianza masónica» firmado con el G.O. de Brasil [3], si bien confirma la independencia de ambos entes y la soberanía exclusiva de G.O.B. sobre los tres grados simbólicos, atribuye la función de guardián de la regularidad y de la ortodoxia del Rito al S.C.R.M., autorizándole «a formular sus observaciones sobre el espíritu y la práctica de los rituales de los grados simbólicos como de los altos grados». Prueba de la autoridad moral de la que dispone al Brasil la única jurisdicción en el mundo de haber asegurado, sin discontinuidad, la práctica y el desarrollo del conjunto de los grados de Sabiduría del Rito Francés o Moderno.

EL CONGRESO DE LA MASONERÍA MODERNA DEL SIGLO XXI
Entendéis por tanto la importancia de este Congreso y el honor que nos confiere al estar asociados a él. Las potencias invitantes decidieron convidar en efecto a todos los Supremos Consejos del Rito Moderno pero también a todos los Capítulos Independientes que desean participar en esta gran cadena de unión y en una reflexión de conjunto sobre la Masonería Moderna que queremos legar a las generaciones venideras. La llamada es lanzada a la apertura de los corazones y los espíritus, con vistas a un foro de reflexión libre, guiado por la fidelidad a nuestros valores pero también por la voluntad de renovación en la manifestación de nuestro afecto al Orden.

Si, como lo espero, os sentís concernidos por este intercambio, el primero de este género y muy oportuno cuando la Masonería francesa demuestra tanta pérdida de sus marcas tradicionales, os propongo, bien sea estar presentes físicamente, si esto es posible para vosotros, o bien demostrar vuestro interés a través del envío de una reflexión personal o colectiva, destinada a una de las comisiones.
Ruego contactarme rápido, con el fin de facilitar la tarea de los organizadores. Si decidís venir, ruego preciséis la comisión a la que deseáis participar y para la cual tendréis que preparar un trabajo previo de reflexión. Si no podéis estar para esta fecha in situ, ruego me señaléis el trabajo que transmitiréis, para hacer aprovechar la comisión.

Con la expresión de mis sentimientos muy fraternales.

Hervé Vigier

[1] Parlamento Portugués.
[2] La última redacción data del 28 de mayo de 1999.
[3] La última redacción data del 5 de abril de 1972.

sábado, 26 de marzo de 2011

El Congreso de Barcelona 2011: por Hervé Vigier

Mes TCF Chevaliers Rose-Croix,

Vous êtes tous fraternellement invités à participer aux journées du Rite Moderne, organisées à Barcelone les 11 et 12 juin prochains par le Suprême Conseil du Rite Moderne pour le Brésil et celui d’Espagne.
Ayant eu la chance d’être en contact avec le SCRM pour le Brésil depuis une dizaine d’années, et l’honneur d’être reçu en 2001 aux grades 8 et 9 de cette juridiction, par l’Ambassadeur Plénipotentiaire Lucio Ferreira Ramos, je désire attirer votre attention sur l’importance du Brésil dans l’histoire du Rite Moderne.

COMMENT LE RITE FRANÇAIS ACCOMPAGNA LES PREMIERS PAS DE LA MACONNERIE BRESILIENNE, CONTINUA A ETRE PRATIQUE INTEGRALEMENT ET REGULIEREMENT, POUR LES GRADES SYMBOLIQUES AU SEIN DU GRAND ORIENT DU BRESIL, ET POUR LES GRADES DE SAGESSE AU SEIN DU SUPREME CONSEIL DU RITE MODERNE POUR LE BRESIL

Réfugié au Brésil à la suite de l’occupation du Portugal par l’armée napoléonienne, le roi Joao VI rentre dans son pays en 1820 pour combattre la main mise anglaise et confie à son fils Pedro l’administration du Brésil. Celui-ci se heurte à l’Assemblée Constituante portugaise mais reçoit l’appui d’une grande majorité des Brésiliens. Le 9 janvier 1822, il rompt avec le Portugal qui l’enjoint de rentrer à Lisbonne et prononce le mot fameux de « Fico », signifiant « Je reste ». A la tentative des « Cortes »[1] d’annuler toutes ses décisions, il répond le 7 septembre 1822 par une déclaration d’indépendance qui se réalise en douceur. Il est couronné empereur sous le nom de Pedro Ier, expulse les Portugais et met en place une Constitution libérale.
Sur le plan maçonnique, la première tenue régulière s’est déroulée en 1797 sur une frégate française, dans les eaux territoriales de Bahia. La même année et toujours à Bahia fut fondée la Loge Cavaleiro da Luz. Les travaux se sont ensuite étendus à l’instigation du G.O.F. et du G.O du Portugal, Brasil et Algarves.
A la suite de la déclaration d’indépendance du Brésil, le G.O.F. invite les Maçons brésiliens dont il a accompagné les débuts, à s’unir au sein d’un Grand Orient brésilien. C’est chose faite le 17 juin 1822, à partir des R.L. Comercio e Artes, Esperança de Niteroi et Uniau e Tranquilidade qui procèdent à l’élection du Grand Maître par Assemblée Constituante présidée par le F. Joao Mendes Viana qui dispose sur son plateau l’Evangile, l’Equerre, le Compas, les Constitutions et une urne pour le vote. Le F. Jose Bonifacio de Andrada e Silva est élu 1er Grand Maître.
En tant que fille spirituelle du G.O.F., la Maçonnerie brésilienne a ses trois Loges fondatrices qui travaillent selon le Rito Moderno ou Frances. Les grades de Sagesse sont également pratiqués au sein de la nouvelle obédience qui reçoit le complet soutien de l’empereur dont la signature figure sur le livre d’or du Grand Orient en date du 25 octobre 1822 avec mention ‘‘IPMR+’’ qui signifie Irmao Pedro Macom Rosa-Cruz, signifiant son adhésion à la jeune Maçonnerie de son pays et sa qualité de Chevalier Rose-Croix.
Le 23 novembre 1831, le Grand Orient Brasiliano devient le Grand Orient do Brasil puis en 1842 le G.O. du Brésil donne au F. Manuel Joaquim de Menezes l’autorisation de fonder, pour les grades de Sagesse, une juridiction indépendante qui prend le nom de « Grand Chapitre des Rites Bleus ». Cette juridiction prend en 1874 le nom de « Grand Chapitre du Rite Moderne ou Rite Français » puis en 1976 celui de « Suprême Conseil du Rite Moderne pour le Brésil » (S.C.R.M.), qui est toujours son appellation actuelle.
Au sein du G.O. du Brésil et des G.O. de chacun des vingt six Etats, sont pratiqués six rites : REAA, York, Schroeder, Adonhiramite, Brésilien et le « Rito Moderno », encore souvent appelé Rite Français. L’ensemble de la Maçonnerie brésilienne représente environ 120.000 membres. Le Rite Moderne compte 103 Loges et environ 3.400 membres dans les Loges symboliques qui pratiquent un rituel conforme au Régulateur du Maçon.
Les quatre ordres pratiqués au sein du S.C.R.M. sont eux aussi conformes au Régulateur du Chevalier Maçon. Il faut avoir atteint l’âge civil de 27 ans pour pouvoir être reçu au 1er ordre, de 29 ans pour le 2ème, de 31 ans pour le 3ème et de 33 ans pour le 4ème.
Pour comprendre l’origine des 8e et 9e grades, il faut se rapporter à la France du début du 19e siècle. Napoléon I impose un concordat, signé le 3 décembre 1804 entre le GOF et le jeune Suprême Conseil du REAA ; il est baptisé Acte d’Union de tous les rites. Le GOF fait porter dans l’acte qu’il dispose déjà en son Grand Chapitre Général d’un Grand Conseil et d’un Sublime Conseil. Roëttiers de Montaleau, Challon, Bacon de la Chevalerie et Bohard, reçoivent à titre personnel le, le 29 décembre, les hauts grades du REAA. Ils en concluent que le rite n’apporte aucune novation par rapport aux grades connus de longue date en France, et constatent que les Patentes du Suprême Conseil à l’effet de répandre la Maçonnerie de Perfection au-delà des mers, ne confère aucun pouvoir régulier en France.
Le Chevalier de l’Aigle Blanc et Noir trouve en effet son origine dans le grade de Kados des rituels de 1750 à 1761 ; il est bien connu en France, comme en témoigne la lettre de Meunier de Précourt à Willermoz, parlant de « l’Echelle mystérieuse que tout bon chevalier doit connaître ».
Le Grand Commandeur Belge Raoul Bertaux affirmait pour sa part que le rituel adopté par le REAA comme 33e et dernier degré, était issu d’un rituel connu en France et « qui existait déjà avant 1761 ».
On comprend ainsi que le 24 juillet 1805, le GOF décide de créer un Directoire des Rites qui enlève au Suprême Conseil la collation des hauts grades. Le Rite Français dispose à cette date des 7 grades issus de sa synthèse effectuée entre 1784 et 1786, d’un Ve ordre défini dès le 19 mars 1784 comme comprenant « tous les grades physiques et métaphysiques et tous les systèmes », ainsi que des deux Conseils qui structurent sa juridiction
Le Brésil, Etat fédéral, a conservé cette formule des deux Conseils, et a assorti la désignation à de telles fonctions au sein de la juridiction, à un 8e puis un 9e grade. Ils sont destinés à conférer une dignité complémentaire à ceux qui oeuvrent, au niveau des Etats et au niveau fédéral, à la direction de la juridiction. Trois Chapitres travaillant dans un même Etat permettent la mise en place d’un Grand Conseil. Ses membres deviennent Chevaliers de l’Aigle Blanc et Noir, Inspecteurs du Rite. Sur le plan national la direction est confiée à un Suprême Conseil dont les membres sont dénommés Chevaliers de la Sagesse, Grands Inspecteurs du Rite. Avec à sa tête un Souverain Grand Inspecteur Général.
La Constitution[2] que s’est donnée le S.C.R.M. pour le Brésil, lui fixe comme mission :
I De lutter pour le perfectionnement du Rite Moderne et sa diffusion ;
II D’observer et faire observer ses rituels et l’esprit du Rite ;
III De diffuser plus généralement toutes les valeurs auxquelles tous les Maçons sont attachés ;
IV De promouvoir entre les Maçons et les différentes juridictions une fraternelle collaboration en vue du renforcement de l’Ordre ;
V De combattre l’ignorance, la superstition, l’hypocrisie, le fanatisme, le sectarisme et la tyrannie ;
VI De lutter pour la liberté de pensée et d’information ;
VII De défendre l’instruction, la culture, la tolérance, la liberté de culte et la laïcité de l’Etat.
Enfin on peut noter que le « Traité de confirmation de reconnaissance, d’amitié et d’alliance maçonnique » signé avec le G.O. du Brésil[3], s’il confirme l’indépendance des partenaires et la souveraineté exclusive du G.O.B. sur les trois grades symboliques, attribue la fonction de gardien de la régularité et de l’orthodoxie du Rite au S.C.R.M., en l’autorisant « à formuler ses observations sur l’esprit et la pratique des rituels des grades symboliques comme des hauts grades ». Preuve de l’autorité morale dont dispose au Brésil la seule juridiction au monde à avoir, sans discontinuité, assurer la pratique et le développement de l’ensemble des grades de Sagesse du Rite Français ou Moderne.

LE CONGRES DE LA MACONNERIE MODERNE DU 21e SIECLE
Vous comprenez dès lors l’importance de ce congrès et l’honneur qui nous est fait d’y être associés. Les puissances invitantes ont en effet décidé de convier tous les Suprêmes Conseils du Rite Moderne mais aussi tous les Chapitres indépendants qui souhaitent participer à cette grande chaîne d’union et à une réflexion d’ensemble sur la Maçonnerie Moderne que nous voulons léguer aux générations à venir. Appel est lancé à l’ouverture des cœurs et des esprits, en vue d’un forum de libre réflexion, guidé par la fidélité à nos valeurs mais aussi par une volonté de renouveau dans la manifestation de notre attachement à l’Ordre.

Si, comme je l’espère, vous vous sentez concerné par cet échange, premier du genre et bien venu à l’heure où la Maçonnerie française témoigne de tant de perte de ses repères traditionnels, je vous propose, soit d’être physiquement présents, si cela vous est possible, soit de témoigner de votre intérêt à travers l’envoi d’une réflexion personnelle ou collective, destinée à l’une des commissions.
Merci de bien vouloir me fixer rapidement, afin de faciliter la tâche des organisateurs. Si vous décidez de venir, merci de préciser la commission à laquelle vous souhaitez participer et pour laquelle vous aurez à préparer un travail préalable de réflexion. Si vous ne pouvez être sur place à cette date, merci de m’indiquer le travail que vous transmettrez, pour en faire profiter la commission.

Avec l’expression de mes sentiments très fraternels.

Hervé Vigier

[1] Parlement Portugais.
[2] La dernière rédaction date du 28 mai 1999.
[3] La dernière rédaction date du 5 avril 1972.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Consideraciones sobre la Leyenda en el Grado de Elegido Secreto

Para algunos, a primera vista, puede resultar incoherente dentro de los principios Masónicos referirse a la venganza.

En primer lugar debemos observar el origen del grado, el origen de su leyenda. Como suele acontecer, la masonería muchas veces ha buscado fuera de ella fábulas e historias. En este caso específico queda claro que hay una mezcla de la leyenda de H.•. con la Historia de los Templarios, con la muerte de Jacques de Molay. La propia Palabra Sagrada es la misma de la Orden de los Templarios, que clamaba la venganza como solución para la amargura que les causó la muerte de su líder.

Sin embargo, en la Masonería no se puede aceptar como solución la venganza que se presta solamente para explicar, pero no justificar la ira individual y nunca una acción colectiva. La venganza jamás podrá ser llamada legítima. La justicia sí.
Lo que la leyenda del grado procura desarrollar es que un crimen jamás puede quedar impune. La impunidad es corruptora por excelencia.

Es obligación del Masón no acomodarse ante la injusticia, cualquiera que sea la forma que asuma. Pero no puede pretender tomar en sus manos las armas usadas por los malos compañeros, pues entra en contradicción con sus principios. Las herramientas que aprendemos a utilizar en el grado de Compañero deberán siempre ser utilizadas en la construcción de una Sociedad Perfecta.

Esa es nuestra misión.

Fuente: Supremo Conselho do Rito Moderno

Joaquim Villalta, Vª Orden
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España – Supremo Consejo del Rito Moderno para España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"