domingo, 22 de agosto de 2010

Consideraciones sobre cuadros de Logia de Tercer Grado (Preámbulo)

Con profundo pesar hemos sido testigos de la desaparición, ya hace unos meses, del Magazine Prismes Hebdo, dirigido por Johan Dreue.
Este interesantísimo espacio nos ofrecía una amplia variedad de trabajos muy serios dedicados a diversos Campos vinculados a la Tradición: Hermetismo, Arquitectura Sagrada, Ciencias Humanas y Filosofía y, como no, un elevado volumen de excelentes trabajos y dossiers firmados por plumas de gran talla como Négrier o Keystone, dedicados muy especialmente a unas investigaciones que desembocaron en obras culminantes masonológicas aquí expuestas en distintas ocasiones.

Esta apasionante site poseía un espacio que bajo el título “Initiations” nos abría un fascinante mundo de informaciones sobre diferentes vías iniciáticas manifestadas en Europa a través de la presentación de diferentes grupos representativos: desde asociaciones de conocimiento o académicas, diferentes ramas francmasónicas, redes de interés ecológico o agrupaciones de iniciativas locales, en definitiva, pretendiendo estar a la altura de todo aquello capaz de “iniciar” hacia la esperanza de que “otro mundo es todavía posible”.Recuerdo una sección biográfica consagrada a Désaguliers abordada con una amplitud, rigor y análisis exquisito. Esta inmensa base de datos, estudios, reflexiones y consideraciones, gozaba de un elevado rigor en su desarrollo expositivo y en sus fuentes analíticas, sobretodo a nivel historicista, tal vez sin duda, debido al rigor y calidad de los autores implicados.
Este espacio (o algunos de sus miembros) galvanizó la iniciativa de un proyecto serio y sobrio sobre la reactivación o renacimiento del “Rito del Mot de Maçon” (Mason Word) con una Asociación que le daba soporte desde diversos ámbitos (histórico, estructural, masonológico, simbólico, etc.) con sede en la occitana y mítica Lunel (localidad cercana a Montpellier con un bellísimo Templo masónico, por cierto).

Este Rito de máxima pureza e incontestablemente Rito de los Modernos presenta sus formas rituales primeras oscilando desde el Edimburgo 1696, hasta el Th. Wolson 1751, antes de la transformación de este último en forma de los rituales que sirvieron como estribos lanzadera para los sistemas de altos grados.
El Mot de Maçon, compuesto exclusivamente de tres únicos Grados, donde no ha lugar prolongación ni extensión alguna más allá del tercer Grado, siendo éste el alfa y omega y la realización máxima de la meta masónica, tiene a día de hoy su forma más parecida en el Rito Francés al Régulateur du Maçon (obviamente despojado de toda proyección ulterior en Órdenes de Sabiduría) y con elementos mutados o transgredidos históricamente como los 9 por los 15 de sus orígenes en la leyenda Hirámica.

Tal vez esa sencillez y belleza por lo sobrio, ese amor por conservar su contenido original, esencial y fundamental que devino ecuménico y latitudinario con la formación de la Gran Logia de Londres ha sido su hándicap (ver en este mismo Blog las opiniones de Bésuchet de Saunois sobre el afán y el ansia humana por la proliferación de los Altos Grados). Útil ritual de una asociación perteneciente a un entorno ilustrado, aunque prestado del operativismo, y coexistente con parte de él en principio por necesidad de fundirse y confundirse con este, buscando quizás una legitimidad histórica ficticia y/o camuflada, deseoso de encontrar el envoltorio formal que contuviera la visión universal del deseo humano abierto al espíritu sin renunciar a la ciencia, abriendo puertas, dimensiones y visiones hasta entonces desconocidas, procuró dar luz en la obscuridad de la intolerancia religiosa, tendiendo puentes sin fin hacia horizontes insospechados para el ser humano, más próximo a desentrañar los secretos del Universo y, tal vez, entender el lenguaje de ese Gran Arquitecto para algunos, o para otros, hacerlos cómplices y codescubridores de las causas primeras fenoménicas.

En la actualidad, la única logia de la que tenemos referencia trabaja en Mot de Maçon (Mason Word) es la Logia escocesa de Haughfoot, que intenta aplicar formas rituales que datan de la época de su creación en 1702. Una segunda Logia lo hará en España con el Wolson 1751.

En las próximas entradas, abordaremos ya de lleno esas consideraciones sobre cuadros de Logia de Tercer Grado que deseamos sea de su interés.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

martes, 10 de agosto de 2010

El Rito como vehículo de propiedad Universal (y II)

La creación de la práctica Ritual del Mason Word, origen de las diversas y posteriores versiones de este Rito que desembocaron con el paso de los años mutando natural o forzadamente en la totalidad de la práctica ritualística francmasónica hoy conocida, fue elaborado por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning. Siguiendo los trabajos de Patrick Négrier, máxima referencia en este campo de investigación, y aún a costa de que se nos acuse de vivir gracias a las espaldas de otro (lo cual nos importa bien poco si el fin es pedagógico y sacarnos de la más supina de las ignorancias), diremos que este Rito nace como respuesta a la obligación impuesta por Schaw de practicar un arte de memoria. Nos vemos en la necesidad de beber de los resultados de estas investigaciones dado que nuestra base de datos en lengua española está no sólo bajo mínimos, sino que es inexistente. Se hace imperativo sacar a luz los resultados de la última década de investigaciones de este prestigioso masonólogo y hermano, aunque el resultado reviente literalmente las románticas hipótesis y fantasiosos relatos del génesis francmasónico pre-especulativo o de perennes purezas rituales transmitidas hasta nuestros días, lo cual es una auténtica falacia.

Así pues, la logia de Kilwinnig, rechazando la continuidad de la práctica del rito de recepción prescrito por los Antiguos deberes anglicanos, optó por adoptar la forma de un catecismo simbólico, cuyo vocabulario estuviera compuesto de imágenes conformemente a la tradición de las artes de memoria, pero unas imágenes verbales (metáforas, alegorías) debido en una parte a la confesión presbiteriana y por otra al carácter iconoclasta característico del calvinismo que forzó a dicha logia a esa sustitución de la imagen verbal en lugar de la imagen plástica. Este hecho que hemos apuntado en anteriores trabajos, nos ofrece el instrumento ritual de la Gran Logia de Londres que ontologizandolo y dándose el marco jurídico las Constituciones de 1723, abrió las logias a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales rompiendo por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes, abriendo la puerta a los ateos teóricos y al deísmo. Sobre este último aspecto, ya el historiador y Hermano Charles Porset nos advierte y apostilla en uno de sus trabajos: ”Se ha tomado el pretexto de la exclusión del ateo estúpido para decir que la orden rechazaba a los no creyentes y que la masonería era cristiana. Es inexacto, porque la expresión " Stupid Athéist” está prestada de un pastor presbiteriano, John Weemse, contemporáneo de Anderson y Désaguliers, que en su obra A Treatise of the Horno Degenerate sonnes viz (sic = with) the Atheist, the Idolater, the Magicians and the Jews (London, Thomás Cotes, 1636), distingue cuatro categorías de ateos: aquel que niega a Dios («denying God»); el que duda de su existencia («disputing Atheist») el cree sólo en lo qué le aportan sus sentidos (" Physicall Atheist") y finalmente al ateo estúpido que es impermeable a las luces de la razón; en realidad tal ateo no existe; hace las veces de espantapájaros en su exposición andersoniana – de soporte para poder moldear al gusto-. Designando sólo ése de una manera totalmente retórica, Anderson-Désaguliers no excluyen las tres otras categorías de ateos – lo que concuerda perfectamente con el espíritu latitudinario de la masonería”. Ya el mismo Négrier habla sobre punto de vista personal de Désaguliers acerca de “entender bien el Arte”, aunque para nada se impone la creencia revelada como previa conditio sine qua non para formar parte de la Orden: basta con leer “desapasionadamente” y de forma correcta el redactado de los Deberes. Creo que sobran las palabras y más debates al respecto, reiteración del cual sólo conduce a un diálogo de necios, imposible de reflexionar o de rectificar, desde posiciones inflexibles, dogmáticas, intransigentes, y por descontado, nada academicistas.

Si el católico Schaw ordenó a la logia presbiteriana de Kilwinnig practicar un arte de memoria conforme al calvinismo de sus miembros en sustitución al rito anglicano de los Antiguas Deberes, es porque dicho arte calvinista debería cumplir la misma función que el anterior, una función básicamente moral.
Debemos apuntar que a pesar de la analogía de Shaw en considerar a los Antiguos Deberes como Artes de Memoria, estos no lo son en el sentido estricto conocido y practicado en la Grecia antigua. Los redactores de los Antiguos deberes intercalaron una historia legendaria del oficio entre la Plegaria a la Trinidad y el inventario de unos puntos sobre moralidad que eran sujetos al juramento del recipiendario. Algo así como si esta historia legendaria estuviera dotada del poder de inclinar al recipiendario a respetar y llevar a la práctica la buena conducta y moralidad inherente a su juramento. Un análisis profundo de los Antiguos Deberes permite a Patrick Négrier desvelarnos a éstos como memoriales con un objetivo moral. La historia legendaria del oficio conduce a los francmasones a recordar en primer lugar, a través del ejemplo de las dos columnas antediluvianas, que son los pecados humanos que, provocando el diluvio, hicieron destruir el mundo (recuerdo que constituía para los masones practicantes de los Antiguos Deberes un argumento apocalíptico de conversión moral), y que fueron estos monumentos arquitectónicos de las columnas antediluvianas que salvaron del diluvio el saber de los oficios y de las siete artes liberales. De este análisis se desprende que en los Antiguos Deberes, el recuerdo de la antigua leyenda de las dos columnas antediluvianas entre la plegaria a la Trinidad y el inventario de puntos de moralidad que el recipiendario juraba respetar, constituía, tras la invocación de la gracia en la plegaria, un segundo argumento de conversión moral que reforzaba y facilitaba dicho juramento. He aquí este argumento apocalíptico de conversión moral extraído de la tradición del Antiguo Testamento. Ese recuerdo, rememoración, y el cristianismo juanítico continuador de esta tradición reveladora, permite, a fin de cuentas comprender en qué se inspiró Schaw al pretender hacer una analogía entre los Antiguos Deberes y el arte de memoria, a pesar de no serlo estrictamente en el sentido de que no constituían instrumentos o métodos mnemotécnicos destinados a reforzar la capacidad sicológica del sujeto para recordar y potenciar su retórica sin soporte escrito. Su argumento apocalíptico de conversión moral tenía un objeto anamnético en el componente de hacer recordar al sujeto sucesos supra-significativos y moralmente determinantes del pasado, rememorar en la consciencia elementos históricos susceptibles para determinar activamente la conversión del sujeto a las buenas costumbres.
Así es como William Schaw toma los Antiguos Deberes como “antient statutes set down of before of guid memorie” (artículo séptimo de los Status de 1599).

La logia de Kilwinnig pretendiendo llevar a cabo un arte destinado a una función similar, a saber, una conversión moral de los masones fundada en el recuerdo del pasado, elaboró ella misma su propio arte de memoria en el espacio del rito del Mason Word, reemplazando así al rito anglicano de los Antiguos Deberes.
En su forma primitiva, el Mason Word se reducía a la comunicación de dos palabras J y B mientras se daba la mano de manera ritual denominada garra. Estas palabras J y B, siendo palabras de paso, constituían probablemente respuestas a una pregunta, cual esbozo del género catequético que erige la forma primaria del Mason Word entendido como instrumento destinado a ejercitar la facultad psíquica de la memoria(Edimburgo1696). Además, el hecho de que los elementos del Rito, a saber los nombres de las Columnas del Templo de Salomón y el toque o garra, habían sido sacados del episodio de Gal. 2,9 (donde Pablo de tarso justificó su ministerio apostólico sin figurar en el colegio de los Doce, y que no había conocido a Jesús personalmente, recordando que tres de los apóstoles de Jesús, considerados como columnas “habían reconocido la gracia que le había sido dada” cogiéndole la mano derecha a él y a Bernabé en signo de comunión. Los masones presbiterianos de Kilwinnig refiriéndose a Gal. 2,9 hacen una memoria del pasado, siendo un recordatorio en este sentido la forma del Mason Word, así como un memorial con finalidad moral, ya que reiterando el episodio fundador descrito, afirmaban haciendo prolongar el ministerio apostólico de Pablo basado en la gracia.
Pero, ¿Dónde se encuentra el argumento apocalíptico en Gal. 2,9 que es la fuente cultural del Mason Word?.
Apreciemos que Pablo vincula su propósito sobre las columnas y sobre el agarre de mano a un apocalipsis: “Fui después de una revelación” (apokalupsin) Gal 2,2. De aparente similitud a la que puede conducirnos a la “revelaciones de II Corintios 12, 1-4. De este modo el Mason Word se vincula directamente vía su origen en las escrituras a un argumento apocalíptico (revelador) de conversión moral, lo cual era la función de los Antiguos Deberes.
Un análisis pormenorizado del Edimburgo 1696, prototipo de los catecismos simbólicos del Mason Word (hasta el 1751, fecha de la divulgación del Maçon démasqué) estado inicial del rito de 1637, nos hace ver que era un arte de memoria en doble sentido: primeramente como memorial de elementos del pasado con objetivo moral, y en segundo lugar, como suporte de tipo mnemotécnico, que posteriormente el Dumfries en 1727, revelará en el primer cuadro de logia una nueva expresión del arte psicológico de la memoria (“Todo esta confiado en la memoria de los masones y conoce la suerte de las tradiciones orales”), en este caso de forma compuesta conforme a la versión de confesión episcopaliana que combina el Mason Word con imágenes plásticas.

Hemos visto, por tanto, el nacimiento causal del vehículo ritual, que felizmente se universalizó abriendo además el mecanismo que permitiera crear y ordenar ese punto de encuentro, donde el pensamiento y todo tipo de filosofía, en definitiva, encontraran suelo fértil dentro de un mismo espacio-tiempo. Tal vez nada mágico, pero realmente extraordinario. Un instrumento propiedad de toda la Humanidad.

Cierro así, con este último trabajo, una secuencia de estudios y ensayos tendentes a esclarecer nuestro origen ritual. Solo conociendo algo mejor nuestro pasado podremos hablar con fundamento sobre aquello que pretendemos alcanzar para nuestro devenir, a sabiendas de lo que realmente fuimos, somos y representamos.
Queda solo pendiente, con la colaboración del Hermano Víctor Guerra, la publicación in extenso desde el Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" de unas tablas comparativas rituales que permitirá ver claramente algunas de las mutaciones, desviaciones, arbitrariedades y condicionamientos que en muchos casos llevaron a desembocar en variaciones más o menos afortunadas, por no decir más o menos legítimas o manipuladoras, quedando en entredicho ese purismo que solo "cuatro privilegiados" pretenden imponer o referir como auténtico y real entre alguna masonería de militancia desinformada, donde prevalece más el asumir a toque de pito que la investigación rigurosa y contrastada. Eso sí, fraternalmente.
Hoy ya no hay excusa para posicionarse histórica y masonológicamente sobre tesis de hace 20 o 30 años atrás. La Tierra gira.

Quien desee conocer los pormenores de esta génesis ritual, le sugiero vivamente la lectura muy en especial de Patrick Négrier:

La Tulip. Histoire du rite du Mot de maçon de 1637 à 1730, Groslay, Ivoire-clair 2005
Le Rite des Anciens devoirs. Old charges 1390-1729, Groslay, Ivoire-clair 2006
Art royal et régularité dans la tradition de 1723-1730, Groslay, Ivoire-clair 2009.


Vemos a veces que la realidad auténtica es más bella, plena, enriquecedora y apasionante que cualquier ficción o fantasía a las que aún muchos obstinadamente se aferran.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

martes, 3 de agosto de 2010

Instalación del Soberano Gran Inspector General del Supremo Consejo del Rito Moderno, José Maria Bonachi Batalla

Tuvo lugar el pasado 30 de julio de 2010 E.•. V.•. otro importante evento de gran relevancia para el Rito Moderno. Se trató de la Instalación del M.•. Il.•. H.•. José Maria Bonachi Batalla como Soberano Gran Inspector General del Supremo Conselho do Rito Moderno, que fue reelegido por 3 años más para seguir al frente en la dirección de esta histórica Potencia Masónica de Altos Grados del Rito Moderno en Brasil, siendo la más antigua del mundo en cuanto a la práctica ininterrumpida de los Órdenes de Sabiduría del Rito Francés o Moderno, recordemos, ya presentes en 1822 en Brasil y constituido como Gran Capítulo de Altos Grados en 1842. Desde aquí le deseamos el mayor de los éxitos.

La Magna Tenida de Instalación fue asistida por los Soberanos GG.•. CC.•. del Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado del Brasil y del Supremo Consejo del Rito Adonhiramita de Brasil, con sus séquitos, así como por otras autoridades como el Eminente Presidente de la Asamblea Masónica de la provincia de Rio de Janeiro y la misma autoridad de la provincia de Sao Paulo.
A este bello y concurrido acto masónico en el que tomaron la palabra distintas dignidades con motivo de la Instalación del M.•. Il.•. H.•. José Maria Bonachi Batalla (en el centro de la foto con collar azul), sucedió un posterior ágape que puso broche de oro a este emotivo evento. Personalmente me llena de felicidad este nombramiento dado el aprecio que tengo hacia tan distinguido hermano quien, de forma fraterna, desinteresada y ejemplar, ha puesto a mi disposición sus conocimientos, consejos y sugerencias a toda cuestión por mi planteada, representando en su persona y en el Supremo Consejo del Rito Moderno un mensaje de progreso, de libertad y brillante futuro, propio de la Cadena de Unión que se pretende vehicular mediante la práctica de nuestro Rito, manteniendo vigente hoy como siempre sus valores y principios fundamentales.

Las relaciones fraternales entre los practicantes del Rito de los Modernos se están incrementando últimamente a ambos lados del océano, y muy concretamente entre el Supremo Consejo del Rito Moderno de Brasil y el Gran Capítulo General de España, creando sólidos lazos que solo pueden que enriquecer nuestras experiencias masónicas e intentar plasmar esa fraternidad y universalidad inherente al Rito Moderno desde su fundación, espíritu inserido en las tesis de Désaguliers, hecho revolucionario, innovador e ilustrado que supuso el impulso inicial de la expansión y proyección de la Unión desde la diversidad. 293 años después, casi tres siglos, el Supremo Consejo del Rito Moderno sigue siendo ejemplo de ello, y de eso doy fe.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Gran Capítulo General de España
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

Crónica de la Presentación en la Ciudad de México de la Primera Edición del Rito Francés de 1783-1786-1801 “Régulateur du Maçon” en castellano

Una lluviosa tarde en la Ciudad de México este pasado 30 de julio, al parecer el Dios Tlaloc, se ensañó mandando hasta granizo del tamaño de pelotas de golf a los capitalinos. Por otro lado el SME (Sindicato Mexicano de Electricistas), bloqueo varias arterias, complicando el viernes de quincena.

En el Centro Cultural Teatro del Pueblo un sol radiante iluminaba sus arcos, donde tímidamente comenzaron a llegar los asistentes. El 90% masones, los restantes profanos que habían escuchado los avisos del evento en el programa Carpe Noctem y Eterna Estridencia.

El presentador y moderador fue el hermano Comunicólogo Antonio Sánchez, con el panel de parte del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau": Lila Lorenzo (Venerable Maestra de la Logia La Fayette, Rosa María González Chávez (Venerable Maestra de la Logia Vía Hermética) y Rodrigo Alvarez Reynal.

Una presentación corta de los exponentes, un poco nerviosos por el micrófono y las luces del teatro, algo que cambio al poco tiempo la gran calidades de los concurrentes.
En que se contaban el Hermano Eduardo Figueroa, viajando desde el estado de Querétaro, y el Hermano Cuauhtemoc D. Molina desde el estado de Veracruz.
También se conto con la presencia de la hermana Melina Perroni (ex Gran Maestra de la Gran Logia Humana) y el hermano Salvador J. Cabral (Gran Luminar del Rito Liberal Mexicano). No podían faltar los Hermanos y Hermanas de las Logias La Fayette, Vía Hermética y como una agradable sorpresa también de la Logia Santo Grial No. 6 del Gran Priorato de Hispania.
De lo cual quiero hacer un paréntesis, por las ricas aportaciones de parte de los Hermanos practicantes del Rito Escocés Rectificado, que al contrario de lo que muchos pudieran pensar, se entablo una química amigable y de respeto en todas sus formas.

La conferencia se baso en preguntas y respuestas, a veces siendo un poco técnica por las preguntas hechas por los concurrentes, que venían asimismo de otras jurisdicciones, y muchos con gran animo de poder practicar el Rito Francés en sus Logias, de lo cual como afortunadamente se permitió la venta del material de MASONICA.ES, pudieron obtener su ejemplar del Ritual de Primer Grado.
Se hablo de la labor del Círculo y la labor de los hermanos ausentes físicamente, pero presentes en corazón que son los hermanos Víctor Guerra (Presidente) y Joaquim Villalta (Secretario). Sobre todo se trato de explicar cuestiones básicas del Rito Francés, el cual es un gran desconocido en México, de la misma forma su historia y desarrollo.

Una de las preguntas más interesantes, fue la de ¿Cuántas logias en México practicaban el Rito Francés y cuales eran sus objetivos? De lo cual respondieron las Hermanas Lila y Rosa María de una forma abierta y emotiva, de lo cual llego de una manera muy agradable a lo concurrentes.

La conferencia-platica acabo cercanas las 6 de la tarde, pero siguiendo esto comenzó una platica entre los exponentes y los asistentes acerca de varios temas de la conferencia, de un modo más personal.

Para tener una idea más clara de este evento se tomaron varias fotos, y sobre todo una hora y media de video, la cual se esta convirtiendo por el alto peso del archivo y será subido en varias partes al internet.

Fruto de las opiniones vertidas, están los ofrecimientos para más platicas acerca del trabajo del Circulo del Rito Francés en otros foros, que en esta ciudad de México, la cual es de las más grandes del mundo, no se puede abarcar todo en una sola presentación y menos a todos los interesados en ello.

Rodrigo Álvarez Reynal
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau