martes, 26 de enero de 2010

Terrassa se suma al homenaje a los represaliados por el franquismo

Sirva esta breve entrada como personal recordatorio y agradecimiento a mi padre, Joaquín Villalta Culebras, Comandante del Ejercito de la República Española, que sufrió represión y privación de libertad por mantenerse fiel, a unos altos ideales que supo proyectar a lo largo de su vida, convencido que en la formación y la educación de los pueblos y su ciudadanía, radicaba el inicio de la dignidad, el respeto y las libertades humanas. Este agradecimiento lo hago extensivo para todos los amantes y defensores de la libertad y de los derechos humanos, que sufrieron en sus carnes la brutalidad del yugo asfixiante que les costó su propia vida, en muchos casos, y cambió drásticamente el destino de una sociedad.
Es loable este tipo de actos que recuerdan que sus sufrimientos no fueron en vano, y que en el fondo, nuestras mejoras y avances en diversos ámbitos, son fruto del legado que transmitieron con su ejemplo y determinación.
El simbólico documento destinado a mi padre, ya fallecido, fue recogido por mi madre en un emotivo acto que invita a la reflexión y al despertar de las consciencias. La influencia histórica emanada de las actuaciones de todos estos hombres y mujeres, permanecerá inmortal.


El alcalde de Terrassa, Pere Navarro, y el consejero de Interior, Relacions Institucionals y Participació, Joan Saura, presidieron este lunes el acto de homenaje a los represaliados por el franquismo en el Vallès Occidental. El acto contó con la presencia de algunos de los hombres y mujeres de la comarca que lucharon por la democracia y los derechos nacionales de Catalunya y sufrieron la represión franquista. El homenaje, que estuvo abierto a todos, llevándose a cabo a las 6 de la tarde en el Vapor Universitari. Fue organizado por el Ayuntamiento de Terrassa y del Departament d’Interior, Relacions Institucionals i Participació (Direcció General de Memòria Democràtica).

El acto se enmarca en el programa de 25 homenajes que se celebrarán en toda Catalunya, donde se entregará un diploma de reconocimiento a cada persona que sufrió privación de libertad durante la Guerra Civil o la dictadura o a sus familias, un documento simbólico que ya han entregado otros países como Francia y, en el Estado, la Junta de Andalucía. El documento, firmado por el presidente de la Generalitat José Montilla y el consejero Joan Saura, se entrega “en reconocimiento por su contribución a la causa de la libertad y la democracia durante la guerra civil y la dictadura franquista”. El texto añade: “Sea su compromiso durante aquellos años de oscuridad ejemplo de generosidad, dignidad, coraje y amor a la libertad, a la democracia y a Catalunya para las generaciones posteriores”.

Joaquim Villalta i Mata

viernes, 22 de enero de 2010

Editado en español el "Régulateur du Maçon"


MASONICA.ES ya ha publicado la edición comentada de este compendio ritualístico desde un punto de vista histórico, simbólico y formal, fruto del trabajo de un equipo de miembros españoles y mexicanos del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" que ha finalizado la traducción completa en lengua española de los rituales de los tres primeros grados simbólicos del Rito Francés o Moderno según el ritual publicado en 1801 con el nombre de “Régulateur du Maçon” a partir de los manuscritos de 1783 y posteriores. Este trabajo (el Ritual de Primer Grado y los Trabajos de Banquete en las dos primeras entregas) que permite aproximarnos a una práctica cercana a la tradición de los modernos no se ha limitado simplemente a una traducción literal del texto, donde para evitar posibles vacios o incoherencias, se ha procedido a un estudio comparativo paralelo y contrastado con otras diversas fuentes del XVIII y XIX, así como con rituales en práctica del RF Tradicional. Se trata del primer trabjo en español que sigue fielmente esta obra de referencia, dado que las más semejantes practicadas por algunas Obediencias, presentan sustanciales modificaciones y adecuaciones a particulares usos, modificando, entre otras cuestiones, la naturaleza y composición del cuadro de Oficiales, Tableros de logia y determinados procedimientos en el ritual.

Los primeros Rituales de esta edición del "Régulateur du Maçon" pueden conseguirse en

http://masonica.es/ritual-del-rito-frances-primer-grado-p-122.html

http://masonica.es/trabajos-de-banquete-p-123.html

El Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

En el territorio masónico español ha imperado ritualmente, salvo algunas excepciones, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) y desde la refundación de la masonería en 1978, se han venido asentando muy tímidamente otros sistemas rituales, entre los que va tomando cuerpo el Rito Francés, cuyo trabajo y desarrollo tiene lugar en algunas Logias de muy distintas Obediencias, desde el Gran Oriente de Francia (GOdF) que se singulariza por la práctica del Rito Francés en sus logias y trabajos obedienciales, como así sucede con el Grande Oriente Ibérico (GOI); luego en el seno de otras Obediencias de clara vocación escocista se encuentran logias que trabajan en el RF, como la Gran Logia de España o la Gran Logia Simbólica Española.

Los practicantes de este bello e histórico Rito de Fundación vemos y sentimos que existe una total carencia informativa y formativa en torno al mismo, que se ve en muchas ocasiones condicionado por otros usos y modos, hasta el punto, que vamos comprobando día a día las grandes contaminaciones que sufre el Rito de “Los Modernos” debido a la enorme influencia de otras formas rituales.
Esta laguna formativa e informativa, así como la falta de material bibliográfico específico de calidad en nuestra lengua la fuimos llenando varios Hermanos desde diversos ángulos: desde el puramente logial ayudando a los Hermanos a descubrir las esencias del Rito Francés, a la vez que animábamos a propios y ajenos a trabajar un Rito Francés cada día más “puro” si cabe, redescubriendo sus características propias, esencias y especificidades.
Este afán nos llevó a algunos a exteriorizar nuestras experiencias, nuestros encuentros y hallazgos acerca de un Rito “muy novedoso” para algunos por medio de Sitios Web, blogs, etc… en los cuales vamos exponiendo nuestras inquietudes, nuestros descubrimientos e incluso nuestras dudas.
Esta demanda e inquietud por el conocimiento relativo al Rito Francés o Moderno nos ha llevado a una serie de Masones, de diferentes credos y estilos masónicos, a juntarnos para reflexionar, para orientarnos y esclarecernos en cuanto al Rito Francés Moderno, ahondando en cuanto a sus orígenes, su desarrollo, sus prácticas y deformaciones, haciendo del apoyo mutuo nuestro lema para de este modo formarnos como masones.
Estimulados además por la creciente demanda de información y contacto de Hermanos y Hermanas hispanoamericanos, se fundó en el mes de Marzo de 2009 E.•. V.•. desde una óptica extraobedencial el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, un proyecto que deseamos aúne diversidades y singularidades, por lo que cual gran Iceberg, lo queremos mantener fuera del calor de las polémicas y las rencillas.
Deseamos abordar un estudio crítico de la masonería y del Rito Francés, en una reflexión permanente, profunda y esclarecedora de cuyo trabajo lo que aflore será resultado de la “expresión y comunicación” a todos los niveles, con el deseo de emprender en nuestras tierras, que son desierto yermo de referencias del Rito Francés, un proyecto de recuperación y difusión de uno de los Ritos que más interés empieza a tener entre los masones de habla hispana.
Ese es nuestro empeño, el de un pequeño núcleo de masones del Rito Francés de distintas logias, Obediencias y ópticas, pero resueltamente dispuestos a poner al servicio de aquellos que deseen profundizar sobre el Rito Francés todo nuestro modesto conocimiento y saber hacer.

A día de hoy, desde distintos grupos de trabajo creados en el seno del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, se ha llevado a cabo el análisis y publicación de distintos trabajos masonológicos y ensayos diversos, la edición comentada y por primera vez traducida en lengua española de la Integral del “Régulateur du Maçon” 1783/1786/1801, teniendo abiertas distintas líneas de trabajo en lengua española como la compilación de los Rituales históricos y divulgaciones continentales del S. XVIII, así como la traducción de importante bibliografía referente al Rito Francés una vez cedidos los derechos de autor, debiendo también agradecer muy especialmente el apoyo y asesoría de importantes historiadores, estudiosos y masonónolgos entre los que cabe destacar a los Ilustres Hermanos Ludovic Marcos, Patrick Négrier, Charles Porset o Jean van Win, entre otros.

Esperamos que ello colme todas vuestras expectativas con la misma intensidad que el amor que nosotros depositamos en este proyecto.


Equipo directivo del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

Víctor Guerra (España)
Joaquim Villalta (España)
Rodrigo Álvarez (México)
Lila Lorenzo (México)

jueves, 14 de enero de 2010

Bésuchet de Saunois: un espíritu libre

En algunos artículos hemos recurrido a obras cuya proximidad en la historia respecto a los temas analizados o tratados, aportan una frescura renovada y más vívida, filtrada de las posteriores deformaciones, contaminaciones, omisiones o manipulaciones que, simplemente el paso de los años, la dejadez o la directa manipulación intencionada del relato de la realidad, han hecho caer en el olvido, ocultos en bibliotecas y alejados a la transmisión popular que tan rápidamente crea mitos o derriba ídolos, reales o inventados.

Algunos de estos historiadores, si no de oficio, si de convicción y de vivencia, masones de espíritu crítico y reflexivo, no se limitan al simple relato descriptivo o a la narración cronológica de eventos más o menos difusos.
Hermanos que ejercieron de pleno derecho su condición de ciudadanos, libres en el uso de la razón, cuestionando todo aquello que fluía en una sociedad de cambio vigoroso con entusiasmo, pero analizando críticamente incluso aquello que tanto amaban, los principios de nuestra Orden, en su fondo y forma, sin temblar sus voces o plumas a ejercer el derecho de aproximarse a la verdad. Sólo así proviene el conocimiento y la libertad.

Tal vez estas aproximaciones históricas, expliquen el cómo y el por qué, desvelando misterios, otros investigadores con un procedimiento más “fino”, científico, pero independiente, han llegado a conclusiones y demostraciones irrefutables de qué es y no es genuino masónicamente hablando. No por ello ha menguado su fidelidad y entusiasmo por lo que representan como Hermanos. Al contrario: la verdad les ha liberado para discriminar de forma más productiva y eficiente aquello que se había presentado vedado y reservado para unos pocos elegidos o tocados, generando cuasi castas, y vulnerando la naturaleza igualitaria que en esencia ostentamos, huyendo de servilismos reverenciales, y potenciando el respeto entre los seres humanes, precisamente por su naturaleza de iguales y libres para llevar a cabo el desarrollo de sus potencialidades.

No quiero redundar en un análisis ya llevado a cabo otrora sobre la “bondad” de los altos grados en su uso racional, de intercambio constructivo y de profundización simbólico/filosófica magisterial, por no hablar además de proyección extra-personal sobre aspectos como la universalidad de valores y defensa de principios fundamentales de ámbito global y humano. Entraremos en otra ocasión al pormenor.
Pero atentaría a mis convicciones si no manifestara, ya no mis reservas en cuanto a la real necesidad masónica (iniciáticamente hablando) de estos Grados, así como de la atenta mirada que debe no hacernos perder de vista su posición colateral. Los empeñados en los sistemas interrelacionados/piramidales (no sin parte de razón en cuanto a los de creación de régimen de nuevo cuño, que no de naturaleza masónica “per se”) o vinculantes, ven tambalear su argumentación filial legítima a poco que se rasque en la superficie de los susodichos.

Es por ello que me parece, cuanto menos, más fiel a la verdad, y más acorde a lo expuesto, recordar que en el Rito Francés o Moderno, el ascenso en los diferentes Órdenes del Rito no confiere a sus portadores nuevos derechos, sino, al contrario, una mayor responsabilidad y deberes más estrictos. Hay que señalar que en algunas Estructuras de altos grados u Órdenes de Sabiduría veremos en otro ensayo fórmulas distintas o variantes a las dispuestas en 1784, así como mutaciones, subdivisiones, mecanismos de acceso varios, implantaciones de estructuras miméticas y, por qué no, prospecciones evolutivas, muchas de ellas nacidas muy cercanamente a su regulación histórica antes citada por el Gran Capítulo General de Francia. No debe extrañarnos pues que estas “diferentes visiones” nacidas de otros capítulos regularmente establecidos, crearan sus superestructuras al margen, de forma independiente acorde a sus usos y gustos propios relativos a su Oriente en particular, e hicieran legítimamente (a mi parecer) su particular “Regulación”, ya en el 1803, en Holanda, por citar un ejemplo, del mismo modo que lo hicieron de forma independiente los 7 Capítulos parisinos del 1784, tema éste que tiene mucha tela que cortar, y que nos desviaría del propósito de este artículo.

Para cerrar esta pincelada sobre los Órdenes del Rito Francés, y el por qué algunas obediencias practican solamente Cuatro Órdenes según lo regulado en 1784, baste recordar que el Quinto Orden no contiene ninguna enseñanza iniciática particular dado que no está vinculado a la línea de la familia de transmisión del Rito Moderno, que se concreta en el Cuarto Orden, quedando el Quinto como un conservatorio de Grados y de contenidos de diversos ritos y sistemas.

Retomando el hilo, ese modo de explicar la historia desde la reflexión y la opinión crítica, es del todo apreciable en la obra del veterano “de los combates masónicos”, Jean Claude Bésuchet de Saunois, médico cirujano militar, veterano y herido de guerra, escritor de populares tratados médicos traducidos al español, en especial; colaborador de la “Encyclopédie Moderne”, Presidente del Capítulo parisino “Sept Écossais”, uno de los fundadores y más tarde Gran Maestro del Consejo de los Caballeros Kadosch, Gran Oficial en el G.•. O.•. en 1823 y miembro del Gran Colegio de Ritos, así como Venerable de la Logia “des Arts et de l’Amitié”, fue también como no, miembro del cuadro de la efervescente “La renaissance par les émules d’Hiram”. Pocos fueron los asuntos o temas importantes masónicos en los que él no hubiera tomado parte en mayor o menor medida.

Su obra en dos tomos “Précis Historique de l’Ordre de la Franc-Maçonerie depuis son introduction en France jusqu’en 1829” es para degustar, ya no tanto por la cantidad y plenitud de contenidos (que los tiene) sino por esa valoración y visión de un francmasón de gran experiencia y bagaje, que vive de primera mano la todavía joven reordenación capitular y la proliferación, ascensión de unos ritos, y dilución y contradicciones de otros, permitiendo un panorama, cuasi radiografiado, de los anhelos, filias, fobias, pasiones, virtudes, vicios y evoluciones mil del género humano en una estructura tan viva, como es la Orden, y las increíbles pasiones que en su seno despertó el tema de la Alta Masonería.

Veamos como nos ilustra con sus reflexiones este Q.•. H.•., espíritu libre, en la mencionada obra en el apartado dedicado al año 1786:

El G.•. O.•. administraba tres grados simbólicos y Cuatro Órdenes, que componían los grados superiores (dégrés) o dieciocho grados (grades).
El Capítulo de Héredom de Kilwinning, como el consejo de Emperadores de Oriente y de Occidente, reconocía veinticinco.
El Rito Escocés Antiguo y Aceptado reconoce treinta y tres grados. Antes de todas estas creaciones de Altos Grados u Órdenes, de Altos Grados escoceses, la Masonería se componía, como hemos visto, de tres Grados. ¿Qué más precisaba una institución tan moral?
Aquí nos vemos obligados a añadir nuevas reflexiones a los apuntes que ya hemos presentado.
La Masonería es Universal, Cosmopolita, es y debe ser la misma para todos los pueblos que la profesen; las palabras, signos, toques, las decoraciones, y más que todo esto, los principios, deben ser idénticos; si desgraciadamente se impone la fantasía en los masones de un país, creando nuevos grados y nuevos ritos, estos grados y estos ritos deberían al menos quedarse en las localidades que les vieron nacer; por otro lado, otros pueblos teniendo también el derecho de crear cada uno de ellos ritos y grados diferentes, ¿en que se convertirán la Unidad y la Generalidad de la Orden si usas este derecho?
El católico rechazará la creación del protestante, del judío, del islámico, y ellos, por su parte, se opondrán a la admisión de todo lo que desnaturalizaría, molestaría o turbaría su creencia. Por otro lado, los usos, costumbres, las leyes, la política de un país, no serán convenientemente juzgadas por hombres que tienen usos, costumbres, leyes y política opuestas.
Inventores o manipuladores de ritos, haced pues, si podéis, de un cuáquero, un príncipe o un soberano, incluso un caballero; de un judío un Rosa-Cruz, de un mahometano un Kadosch templario.
De todos estos hombres, haréis en cambio buenos masones con los tres primeros grados simbólicos, ya que todos reconocerán un Dios, una providencia; todos aman la moral y la fraternidad; todos sienten la necesidad de socorrerse mutuamente, de esclarecerse, de instruirse.
Ahora examinemos las creaciones masónicas nuevas:
Compasivo con la debilidad vanidosa de una muchedumbre de masones, y para simplificar los veinticinco o treinta y tres grados escoceses, el Gran Oriente había rehecho estos grados y compuesto cuatro Órdenes: Elegido, Escocés, Caballero de Oriente, Rosa-Cruz.
En el primer grado se ve a un Elegido que venga la muerte del Maestro; en el segundo, es un Escocés contemplador de la divinidad, el tercero es un Caballero de Oriente que protege con la espada a sus hermanos; el cuarto ofrece un Rosa-Cruz, hombre cristiano o masón filósofo.
¿Qué representa la venganza, incuso conmemorativa con la cual nadie sueña?
¿Qué representa un escocés pleno de éxtasis?
¿Qué representa un hombre únicamente belicoso?
¿Qué representa un sectario piadoso, que es obligado a hacer, desnaturalizándolo, un masón filósofo?
¿Y qué significan moralmente o filosóficamente estas cuatro Órdenes? Vemos la Antigua Ley y la Nueva Ley, es decir, la ley judía y la ley cristiana, pero no la ley, la única ley razonable para todos los hombres, la ley filosófica.
Estas Cuarto Órdenes se reencuentran por otro lado por su espíritu, en los tres primeros Grados Simbólicos o Francmasonería Primitiva.
La venganza del Elegido está en el odio vigoroso que llevamos en los prejuicios, en el fanatismo, en la superstición, en el horror que nos inspira el homicidio de cualquiera cuando no es castigado por las leyes.
La contemplación del Escocés se reproduce en el humilde y profundo respeto que tenemos por el gran arquitecto del universo a quien está dedicado el templo moral o el corazón del hombre, y que se manifiesta desde el primer grado.
La nobleza de alma o el ardor belicoso del Caballero de Oriente se manifiesta en el socorro que damos a todos nuestros hermanos bajo el título de hijos de la viuda, y finalmente reencontramos la piedad cristiana o filosofía masónica en el culto universal rendido por todos los masones al soberano motor de todas las cosas, en la propagación de las luces, en la enseñanza y la práctica de la moral natural y de todas las virtudes.
Los cuatro altos grados franceses son por tanto una redundancia, considerado en las pretensiones que se le relacionan. Unos son, en la mayor parte, una repetición de los anteriores.
La masonería Escocesa ha aún enriquecido todo esto elevando sus grados a treinta y tres, y otra masonería que ha tenido sus discípulos, estaba dividida en noventa grados; afortunadamente el remedio ha venido del exceso del mal en sí mismo, y los masones más amigos de las distinciones y de los Altos Grados, han sentido la nada de este exceso de grandeza.


Bésuchet
prosigue sus reflexiones aumentando más, si cabe, la intensidad, el tempo, haciendo estremecer hasta la provocación a más de uno.
Sea como fuere no nos deja indiferentes y, cuanto menos, nos invita a una reflexión profunda y análisis de estas estructuras.

Desde 1829 los objetivos terminales de los Órdenes de Sabiduría han sido reconsiderados, evolucionados y reconducidos en muchas Potencias masónicas o Grandes Capítulos en harmonía con la evolución de las sociedades, como pienso que no puede ser de otro modo.
Sus fines y objetivos están matizados de forma más Universal y a la vez más libres de lastres aún patentes a principios del XIX. Su atinado trabajo debe amplificar los objetivos simbólicos en los ámbitos tanto individual como de corresponsabilidad relacional. Un proyecto de construcción interior que debe alumbrar hacia afuera. Más responsabilidad si cabe que algunos asumimos con entusiasmo, conscientes, no obstante, de nuestras aún numerosas fallas. Pero ahí estamos.

Masonería y sociedad van de la mano, no porque una imite a la otra, sino porque sus integrantes son fiel reflejo de esa parte del Cosmos que, como tal, está en constante movimiento, interaccionando constantemente.
Pretender mantener un anacronismo limitante, enquistado, oculto, de espaldas a la humanidad, nos llevaría ya no solamente al inmovilismo, sino a la retrogradación.

Es lícito, lógico, legítimo y necesario seguir en esa vía de avance: de respeto por la tradición y sus valores perennes, pero conscientes que solo desde la autoevaluación y replanteamiento de nuevos proyectos surgirá el progreso. Lo contrario, puede dejarnos fuera de juego, en un sin sentido entre la vanidad y la inutilidad. De la gloria al fracaso hay solamente un paso: la falta de determinación.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

viernes, 1 de enero de 2010

Feliz Año Nuevo 2010 en "Oro y Azur"

Este Año Nuevo 2010 se inicia con la puntual aparición editorial de la Revista Cultura Masónica dedicada al Rito Francés Moderno.
Un bello preámbulo a las inminentes publicaciones que MASONICA.ES dedicará a la colección de trabajos desarrollados desde el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”.

Este número ha sido coordinado por el Q.•. H.•. Víctor Guerra, Presidente del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau" y ha contado con la participación de los Hermanos Rodrigo Álvarez y Joaquim Villalta miembros del Equipo de Investigaciones de dicho Círculo de Estudios, así como con las aportaciones de prestigiosos Hermanos como Charles Porset, Jean van Win, Ludovic Marcos, Roger Dachez y Javier Otaola.

http://masonica.es/cm/revista_cm_enero_2010.pdf

Para obtenerla editada en papel puede conseguirse en

http://masonica.es/revista-cultura-masonica-n%C3%82%C2%BA-2-p-121.html

Me llena de satisfacción y esperanza comprobar como van dando fruto los trabajos y esfuerzos masónicos llevados a cabo por los cada vez más numerosos practicantes y amantes de nuestro bello Rito, que pretenden, desde el estudio de sus especificidades, colaborar en pro de la Universalidad de los principios de nuestra Orden, fieles y comprometidos con el legado recibido.

Desde este espacio recibid mis mejores deseos en “Oro y Azur” para el Año Nuevo 2010 E.•. V.•.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"