viernes, 7 de diciembre de 2007

Respectable Lògia Lux Veritatis

La Respectable Lògia LUX VERITATIS http://www.logialuxveritatis.org/ és una Lògia Lliure i Sobirana que gaudeix de complerta independència respecte a qualsevol altra Obediència, fet aquest que li confereix la seva qualitat de Justa i Perfecta, bo i complint escrupolosament els Landmarks i divises de la Francmaçoneria Universal, emprant el Ritu Francès i amb la voluntat d’assolir i difondre els magnes fins i valors ètics, morals i socials que la nostra Ordre cerca i representa de forma plena i responsable.En el seu interior, aglutinem les nostres forces i energies per tal de materialitzar els principis maçònics, alhora extrapolables a la nostra societat civil dins dels seus objectius filantròpics, lliure d’ingerències polítiques de qualsevol tipologia i d’influències profanes en el nostre funcionament.Pretenem dur a terme els nostres Treballs amb rigor i solidesa, i mantenim fraternal contacte i relació amb d’altres estructures francmaçòniques internacionals amb qui compartim el desig d’Unió Universal de la nostra Ordre participant en la mateixa sinèrgia constructiva.El seu e-mail de contacte és info@logialuxveritatis.org

Franz

sábado, 25 de agosto de 2007

Maestro


"El Tercer Grado es el símbolo natural de la perfección humana, que se consigue por medio del desarrollo personal y por el triunfo sobre todas las debilidades humanas.
Maestro -en latín, Magister- significa que es más, más sabio, más elevado y bueno.. No se trata, como cree la mayoría, de un grado o título concedido.
Ser Maestro es ser Superhombre, intelectual y espiritualmente. Ser Maestro es poseer la cualidad de conquistar por propio esfuerzo la suprema autoridad que barrió la Ignorancia, el Egoísmo y el Miedo, los cuales mantienen al hombre en un estado de inferioridad y esclavitud.
El Tercer Grado -el de Maestro Masón- es el grado de la exaltación por el merecimiento, no obstante, sin este merecimiento y esfuerzo, nadie puede ser Maestro, aunque lo exalten diez veces al día o le otorguen cien diplomas."
Dr. Jorge Adoum (Mago Jefa)
Franz

lunes, 20 de agosto de 2007

In Memoriam


Hoy quiero tener un recuerdo emocionado para el hombre más importante en mi vida.
Desgraciadamente tomamos consciencia de determinadas cosas una vez el tiempo ha dejado una estela tras de sí. Afortunadamente el reconocimiento es inmortal, perenne.
No hay perfección absoluta en el ser humano, pero hay aspectos de éste que tienden a la misma. De él tomo ejemplo de algo elementalmente complicado: dar toda formación al hijo, al ser humano, sin condiciones. Esa vocación pedagógica responsble, esa obligada, diría yo, apertura de las puertas del conocimiento es su mejor legado y herencia. Hacer del hijo un hombre libre.
Gracias por tu ejemplo, por tu confianza y por tu amor.
Hoy a tus 91 años, debo decirte que me siento afortunado por ser tu hijo.
Espero, como padre, estar a la mísma altura con los míos. Un reto difícil pero motivador.
Hoy no siento tristeza, porque sé que siempre estás ahí. Como Maestro inmortal. Como Padre.

Franz

jueves, 16 de agosto de 2007

Señal Masónica de Solidaridad



A TODOS LOS HERMANOS MASONES DEL UNIVERSO
S. O. S.
El día miércoles 15 de agosto, a las 6:41 p.m., la República del Perú sufrió un terremoto devastador de 7.7 grados, causando graves daños en la Provincia Constitucional del Callao; la Región Lima, siendo la Provincia de Cañete muy afectada; y la Región Ica, con las Provincias de Pisco y Chincha como las más afectadas, y otras ciudades de la Región que están de proceso de evaluación.El Gobierno Peruano ha declarado a las zonas afectadas en Estado de Emergencia y dispuso el apoyo de todos los Organismos de Defensa Civil para socorrer a esta desgracia nacional. Se han destruido carreteras y puentes, las comunicaciones colapsaron y los hospitales se congestionaron totalmente.Hasta el momento se han contabilizado más de 400 muertos y más de mil heridos. Nuestros hermanos de las poblaciones y comunidades afectadas lo han perdido todo, no tiene casa, ropa ni abrigo; requieren alimentos, medicinas y vestimenta. Los peruanos de estas zonas se debaten en la angustia y la desesperación debido a que continúan las repercusiones sísmicas.
Ante esta situación grave y por la emergencia, el Gran Maestre Julio Carlos Pacheco Girón convocó a la media noche a su Gabinete Asesor y a los Venerables Maestros de las logias, habiendo acordado:
-Realizar una llamado a todos los hermanos masones de todos los Orientes de Mundo para que unidos solidariamente, frente a la desgracia que atraviesan todos los peruanos, puedan ayudar y apoyar, a todos nuestros compatriotas que sufren los embates de la naturaleza.
-Las logias de la jurisdicción se comprometieron a asistir a las zonas de emergencia con brigadas de médicos y paramédicos, llevando medicinas, ropa y víveres.
-Así mismo se acordó coordinar con las Instituciones de Servicio (Clubes de Leones, Clubes Rotarios, Grupos Scouts y otros) para que organizadamente puedan llevar su ayuda de manera directa a nuestros hermanos en desgracia.
Agradeciendo anticipadamente la ayuda que puedan brindarnos, cumpliendo con nuestros deberes masónicos, y rogando al Gran Arquitecto del Universo nos colme de bendiciones para superar esta desgracia que vivimos, os abraza muy fraternalmente Vuestro Fraterno Hermano desde el Vall.·. de Lima, Gran Oriente del Perú.
M.·. R.·. H.·. Julio Carlos Pacheco Girón 33º
Gran Maestre

domingo, 24 de junio de 2007

Íntima alegría

Quiero utilizar un espacio de este blog para exteriorizar una íntima alegría. Mi condición de M.·. M.·. y en otra manifestación artística me comprometen a transmitir a quienes me rodean unos valores y una forma de entender nuestro mundo con un contenido específico. Este hecho se amplifica aún más con aquellas personas de las que he sido Profesor durante muchos años. Una de ellas, G., ha hecho realidad su sueño y anhelo para el presente, fruto entre otra cosas, de su talento, esfuerzo, perseverancia, fe, y lo más importante, de su calidad humana.
Desde lo más profundo de mi corazón transmito mi deseo de que el G.·. A.·. D.·. U.·. la ilumine y guíe en el camino que le permita comunicarnos lo mejor de su genio interior a lo largo de su vida.
Si tuviera que ilustrar esta nota, elegiría el “Soneto 104 del Petrarca” de Franz Liszt.

http://www.youtube.com/watch?v=JdNNPcctrJY

TAF

Franz

lunes, 11 de junio de 2007

La herencia egipcia de la Masonería

Hoy es posible estudiar y argumentar el posible origen o herencia egipcia de la masonería, tantas veces discutida por los eruditos y los propios masones, gracias a los progresos de la egiptología. «El arte egipcio», escribe Pierre Montet, «es indiscutiblemente un arte real». Eso significa que los artesanos dependen del rey, pero puede advertirse también una alusión al carácter «real» del arte de vivir que la masonería, en su aspecto iniciatico, intenta recrear continuamente. El arte faraónico, basado en el anonimato, es la traducción de ideas simbólicas y no un esteticismo gratuito, Por ello, según el arqueólogo François Daumas «es fruto de una aplicación interior, de una conciencia profesional que ha permitido al individuo superarse y alcanzar el reflejo de la belleza y la perfección absolutas». Ese estado de ánimo solo puede realizarse por la virtud de una iniciación. Los textos del antiguo Egipto repiten incansablemente que debemos escapar a la segunda muerte, la del alma; para lograrlo, es indispensable acceder a los misterios que se celebran en el secreto de los templos. Los criterios de admisión entre los iniciados eran muy severos. Se exigía al postulante la practica de un oficio manual, la mayor rectitud moral y una indiscutible aptitud para comprender el sentido oculto de los símbolos y de las escrituras sagradas. En los peristilos se celebraban densas conversaciones entre el futuro iniciado y sus maestros; se exigía una sinceridad total. Muchos candidatos eran rechazados y regresaban a la vida profana. Para quien había superado victoriosamente esos primeros obstáculos, la aventura proseguía. El postulante era introducido en las primeras salas del templo y comenzaba a aprender las «reglas del arte». Tras un número de años que, probablemente, no era inferior a siete, el iniciado veía cómo se abrían las puertas de las «casas de vida» donde se le confiaban pesadas responsabilidades. Se ejercitaba en la redacción de los rituales y en la decoración simbólica de los templos. Ya maestro de su ciencia y de su arte, formaba a los discípulos que le sucederían.
Los documentos que prueban la existencia de iniciaciones en Egipto son muy numerosos. Por una estela del British Museum, por ejemplo, sabemos que un hombre pasó una noche meditando en el atrio del templo de los dos leones antes de ser admitido para las pruebas. Ese rito se celebra aún en la masonería moderna, pasando el neófito varias horas solo en el interior de una minúscula estancia llamada «gabinete de reflexión». Lleva a cabo allí un vasto examen de conciencia y muere progresivamente para el «hombre viejo» con el fin de renacer para el «hombre nuevo». El rito egipcio más célebre es el del paso «por la piel»; el iniciado, encogido como un feto, se introducía en una piel de animal sobre la que los sacerdotes practicaban ritos de resurrección. Fue progresivamente abandonado a causa de la evolución de las costumbres, pero la masonería conserva su recuerdo en el ritual del grado de Maestro.
Sin duda podemos afirmar que los constructores en la civilización egipcia gozaban de un inmenso prestigio. Los grandes hombres de la historia egipcia son los reyes y los maestros de obras. Distinción artificial, por otra parte, puesto que cada rey es, primero, un maestro de obras que construye el templo. Keops, Tutmosis III, Ramsés II, por citar algunos ejemplos, fueron prodigiosos constructores cuya reputación superó las fronteras de Egipto. Rasgos muy claros diferenciaban a los artesanos manuales. No se confundía a los peones, los dibujantes, los geómetras y los arquitectos. En lo alto de la jerarquía estaba el carpintero-albañil del rey que detentaba los secretos del trabajo de la piedra y la madera; reinaba sobre quienes concebían el plano y la estructura de los edificios, al igual que el maestro de obras medieval estará a la cabeza de un consejo de maestros de los distintos oficios de la construcción. Los constructores, dicen los textos faraónicos, crean sus obras para gloria del principio divino y de su representante en la tierra, el faraón. Dios es definido ya como el arquitecto soberano de los mundos, fórmula que, probablemente, está en el origen de la expresión masónica «A la gloria del Gran Arquitecto del Universo». Lo esencial, para los constructores egipcios, es la calidad de la obra realizada de acuerdo con los ritos. Al arquitecto iniciado, se nos dice, acude la piedra brotada de la Luz, emanación perfecta del Gran Dios. Además, en el rito de fundación de los templos, se nos habla de los «Hijos de la Luz» que levantaron muros destinados a ocultar los misterios divinos a la mirada de los profanos.
Debemos preguntarnos por la existencia de una asociación iniciática de constructores que pudiéramos estudiar de un modo más concreto. En otras palabras, ¿se encuentran rastros de una jerarquía iniciática que anuncie, sin equívoco, la estructura de las posteriores cofradías? El gran egiptólogo francés Bernard Bruyére proporcionó a esta pregunta una respuesta bastante extraordinaria. De 1920 a 1952 hizo notables excavaciones en el paraje de Deir el-Medineh, al sur de la necrópolis tebana. Las investigaciones prosiguen aún en nuestros días. Bruyére descubrió en aquel lugar numerosas tumbas muy curiosas; rápidamente, advirtió que se trataba de capillas pertenecientes a los miembros de una cofradía que agrupaba constructores, albañiles, grabadores y pintores que se instalaron en Deir el-Medineh a partir de finales de la XVIII Dinastía, hacia 1315 antes de nuestra era. La tumba 267, por ejemplo, es la de Hay, «jefe de los artesanos», «modelador de las imágenes de los dioses». Las capillas fueron decoradas por los propios artesanos y encontramos, al azar de las pinturas, el codo sagrado, la escuadra, distintas formas de nivel y muchos otros objetos simbólicos que conocieron una duradera posteridad. Para Bernard Bruyére se impone una evidencia: la cofradía de Deir el-Medineh es una auténtica masonería adelantada en el tiempo.