lunes, 28 de diciembre de 2009

Reflexiones para un Fin de Año “en Azur”

Comentaba un Q.•. H.•. belga la riqueza que suponía para el masón visitante apreciar en el transcurso de sus diversos viajes por distintos Orientes las diferencias en las prácticas rituales dentro de un mismo Rito, y que se mostraban ante sus ojos, entre sorprendidos y expectantes, a la vez que conmovían su corazón, viendo formas y usos logiales diferentes, en muchos casos de tradición local, y que habían ido transmitiéndose, cual rica escala cromática, desde los albores de la francmasonería especulativa en estas tierras, sobre el 1721.

En el Gran Oriente de Bélgica, por ejemplo, cada logia que trabaja en el seno del Rito Moderno, lo hace mediante un ritual que ella misma ha definido o heredado de su descomunal tradición histórico-masónica. Esta forma de práctica masónica nos evoca, cual reminiscencia, el desarrollo de la masonería continental, y francesa en particular, a lo largo del siglo XVIII, libre aún de fenómenos globalizantes y centralizadores que, en uno u otro sentido, tienen pros y contras.

El tema tiene miga, porque a pesar de los procesos de revisión ritual que en su momento encabezara Goblet d’Alviella para la masonería simbólica en Bélgica (sin duda por otros menesteres y vinculado estrechamente a los altos grados del REAA en lo personal), ese modo de operar masónico se ha mantenido de facto como “plus” de calidad, diría yo, pero también de gran responsabilidad a nivel logia en cuanto a asumirla como parte correspondiente de un “Todo” obediencial y ritual.

Los contestatarios aducirán la particularidad del Rito Moderno practicado en Bélgica y sus adopciones compuestas o importadas de otros ritos. Otros buscarán diferenciar o pulir el término Francés del término Moderno. Aún otros verán similitudes o conceptos sinónimos.
Sin duda alguna, yo soy de este último grupo, pensando como aquellos que en su día dieron a ambos términos un calificativo para una estructura específica que era sustancialmente diferente de otras prácticas rituales coexistentes.
Hubo incluso quien en cierto modo rehuyendo del término Moderno, utilizaba aquel hoy día extrañísimo término de “Rito Antiguo Reformado”, maquillando, tal vez, una apocada actitud y un complejo de incapacidad para desprenderse subconscientemente del despectivo nombre “Modern” que tan ricamente se sacaron de la manga los realmente neo-Antiguos.

Tras mucho indagar en la medida de mis medios y posibilidades, contrastar y meditar, llego a la conclusión de que sería un error otorgar la propiedad de un rito, en nuestro caso el Rito Francés, o el Rito Moderno a una obediencia en particular. Incluso también lo sería el pretender contemplar el Rito (como comúnmente se hace) como un cuerpo homogéneo y concatenado en 7 grados.
Vaya por delante que esta visión global axial entorno a la Rosa-Cruz, como gustan algunos, escapa absolutamente del concepto generador de la Masonería especulativa y de su procedimiento evolutivo con el que fue diseñado, y muy especialmente la francesa, en la que la experiencia “magisterial” es concluyente en el tercer grado: la palabra “no perdida” implica que no ha lugar a ninguna posterior búsqueda de nada, y deja en evidencia la real necesidad de grados ulteriores, con fundamento iniciático, como en alguna ocasión hemos debatido, aunque a día de hoy, estas estructuras de altos grados pueden ser unos excelentes centros de reflexión, análisis y productiva interacción masónica .

Sin embargo, las obediencias regularmente depositarias de una legítima y regular tradición masónica se han visto históricamente obligadas, o mejor dicho, inducidas por las Logias a las que se deben, a poner en práctica intentos de normalización, regulación y “controles de calidad” de aquello que representan por motivos diversos.
Este doble aspecto funcional de libertad logial y fidelidad ritual, solo es comprensible teniendo claro la estructura fundamental simbólica y filosófica del Rito Francés o Moderno. Esto mismo sería extrapolable a la masonería capitular donde, de facto, tal vez se lleva más a la práctica la libertad de usos rituales dentro del respeto a los fundamentos.

Si miramos a fondo los rituales en práctica desde Brasil hasta Holanda, pasando por Francia y Bélgica, y cómo no, en los países de habla hispana y Portugal, bastará hacer la prueba del algodón para ver que la interferencia, influencia o “composite” pluri-ritual se halla por doquier. No podemos ser garantes de algo sin conocer de facto, las especificidades de aquello que supuestamente nos da la característica diferencial.

Un Rito no son dos proclamas, una tri-divisa y unos conceptos filosóficamente amplios, pero vagos, y hacer un coctel con más o menos gracia. Es algo más. Y, curiosamente, algo más simple, pero que requiere de una labor bien hecha.
Nuestra capacidad de trabajo dentro de una libertad, pero conforme al Rito Francés o Moderno, pasa por nuestro necesario conocimiento de la arriba citada estructura simbólica propia, que será igual en sus diversas formas rituales manifestadas, y ello exige, muy especialmente, de la búsqueda de una excelencia de todos los Maestros RF, que serán en definitiva quienes tienen el peso y la responsabilidad de pasar la llama a generaciones venideras.

La búsqueda de ese conocimiento, simplemente da la llave para, siguiendo una tradición libremente escogida, hacer acopio de las herramientas necesarias que nos permitan devenir mejores seres humanos y buscar una coherencia entre nuestros actos y los principios que representamos a todo nivel.
El estudio del Rito, lleva al desmenuzamiento de aquello que antes (la masonería) no tenía calificativo alguno, ver todos sus componentes fundacionales, cotejar y profundizar en otros Ritos, y desde ahí, con fundamento, trabajar en libertad, individual, logial, obediencial.
Porque sin conocimiento, la libertad no es posible y la evolución precaria.

Este tipo de labor que suele llevarse a cabo en el seno de Círculos de Estudio, o Logias de investigación a tal efecto, raramente van “a tempo” con la rutina diaria de los trabajos y dinámicas de las Logias.
Es por ello que me alegra enormemente comprobar como se han iniciado proyectos de estas características a nivel inter- Logial en el seno de mi Obediencia, el Grande Oriente Ibérico, consecuente con su mensaje de aproximación, reflexión e intercambio, que estoy seguro dará unos bellos frutos en las Columnas de sus Talleres y en los Capítulos del Gran Capítulo General del Rito Francés de España.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Feliz Solsticio de Invierno 09

Quiero expresar a los lectores de este humilde Blog mi agradecimiento y mis mejores deseos para este solsticio de invierno así como para el entrante nuevo año 2010 (E.•. V.•.)

Para ello he elegido transcribir el bello mensaje que nos dirigió el Q.•. H.•. Yves Bannel, Gran Maestro Adjunto del Grande Oriente Ibérico durante el transcurso de los TTrab.•. de Banquete que celebramos conjuntamente en el Or.·. de Terrassa las RR.•. Logias “Lux veritatis” y “Sísifo” en emotiva fraternidad y armonía con motivo de la celebración del solsticio de invierno 09.

Recibid pues, mi más sincero TAF a través del contenido de esta Pl.•.

Joaquim Villalta


"Después del solsticio de verano los días disminuyen arrastrándonos cada día más hacia la oscuridad. A partir del solsticio de invierno es lo contrario: cada día ganamos minutos de luz hasta llegar al esplendor del mes de junio. Este doble movimiento es simbólico de nuestro trabajo de FM: bajar primero a la oscuridad del gabinete de reflexión antes de poder pretender recibir la luz; bajar a las tinieblas de nuestro subconsciente para preparar una reflexión acerca de la luz es decir de esa verdad que buscamos todos; aceptar las tinieblas de hoy que preparan la luz de mañana; cavar los recónditos de nuestras mentes en busca de esas chispas que producen el amor al otro, en busca del camino que nos conduce hacia el libre albedrío y la consciencia de nuestra responsabilidad frente a la sociedad y la humanidad.

Esta noche nos hemos reunidos para compartir el placer de estar juntos, unidos por una misma fe en los valores del Hombre. Pensemos unos instantes en el mundo que nos rodea, esas madres que lloran a sus hijos y compañeros víctimas de guerras sin sentido, victimas de odios y fanatismos religioso, político o tribales. Pensemos que frente a los egoísmos que han llevado a la peor crisis de esos 60 últimos años y que impiden resolver problemas tan desesperantes como el hambre en el mundo o el deterioro ambiental, pensemos pues que somos hombres y mujeres felices por tener en nosotros un mensaje humanista que se niega a que el concepto humano sea limitado a su lado político y económico, que descarta la satisfacción consumista como eje principal de la existencia humana, que lucha contra el puro individualismo y hedonismo que impregna nuestra sociedad, que se honra de la “relación ética” que responsabiliza cada FM frente al otro y que nos empuja a practicar la fraternidad y reconocer la igualdad como base insustituible de nuestro humanismo.

El mundo que deseamos es un mundo de tolerancia, de respeto, de igualdad que justifique nuestros esfuerzos y que nos permita domar a las dudas que regularmente tenemos sobre la utilidad de nuestro trabajo y de nuestras utopías.

Os deseo, a todos y cada uno de vosotros, un fin de año feliz, un año nuevo fructífero y, sobre todo, una fe masónica inquebrantable."

He dicho

Yves Bannel, M.:M.:

Terrassa el 12 de Diciembre del 6009 VL

martes, 15 de diciembre de 2009

Regularidad: Anderson, Désaguliers y compañía (y IV)

Cuestionándonos acerca de "qué es" la masonería de los Antiens, y analizando de forma precisa (como lo hace Négrier en su obra) los Tres golpes distintos (1760) se aprecia que, en absoluto, se describe el rito inglés y anglicano de los Antiguos Deberes operativos, sino el rito originalmente escocés y calvinista del Mason Word.

No obstante, vemos que la versión del Mason Word descrita en esta divulgación presentaba dos modificaciones principales con relación al estado del rito practicado en 1730 por la Gran Logia “no confesional” de Londres: en primer lugar era una versión que incluía diversos elementos prestados de la tradición religiosa (plegaria, confianza en Dios, fe) y propiamente masónica (siete artes liberales, nombres de los hijos de Lemek) de los Antiguos deberes; y por otro lado era una versión que había añadido al rito del Mason Word materiales que le eran ajenos (regla de 24 divisiones, cinco sentidos, ceremonia de maestro instalado) y algunos de los cuales alteraban de manera inaceptable este Mot de maçon (inclusión de los “tres” asesinos de Hiram entre los “quince”, denominación de los tres asesinos de Hiram por los nombres ligeramente modificados de los tres hijos de Lemek, y episodio apócrifo de la punición de dichos asesinos).

Este conjunto preciso de hechos nos permite a fin de cuentas apreciar en su justo valor la representación que los Antiens tenían de ellos mismos. Según el autor de los Tres golpes distintos, los masones irlandeses se llamaban en su época (algo antes de 1760) “los más antiguos masones” y es esta masonería de los Antiens que el autor describe en su libro (“que es el entero objetivo de este libro”).
Por tanto, el rito descrito en los Tres golpes distintos no es el de los Antiguos deberes nacido hacia 1390 (Regius) sino el del Mot de maçon nacido sobre1637. Es por lo que, aunque hayan integrado en dicha versión elementos efectivamente prestados de la antigua tradición religiosa de los Antiguos deberes, los Antiens no podían en ningún caso pretender ser “los más antiguos masones” ya que su rito, siendo el del Mot de maçon, era el segundo rito de la historia mundial de la francmasonería, rito nacido aproximadamente 250 años después del rito de los Antiguos deberes, y que era el de la Gran Logia de Londres, que lo había practicado desde su creación en 1717.

Por consiguiente, cuando los masones irlandeses (en su mayoría católicos) pretendiendo ser los Antiguos llamaron “modernas” a las logias inglesas practicando una versión del Mot de maçon probablemente cercana a la practicada en 1730, cometieron un contrasentido histórico, engaño que no podemos seguir manteniendo hoy, incluso a pesar de que hubieran querido significar, tal vez con razón, que la religiosidad de los Antiguos deberes había precedido el eclecticismo de la versión ritual del MW practicada por la Gran Logia de Londres, una gran logia no confesional y filosófica. Para verdaderamente haberse calificado “los más antiguos masones” los Antiens (en realidad neo-Antiguos) deberían haber practicado el rito de los Antiguos deberes, lo que no es el caso y como lo demuestran los Tres golpes distintos, una versión religiosa del MW teniendo además un elemento exógeno y totalmente ajeno dicha tradición: la masonería de “Royal arch” ya mencionada en 1756 por Laurence Dermott en sus constituciones Ahima rezon, y que analizaremos en otro artículo.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

lunes, 7 de diciembre de 2009

Regularidad: Anderson, Désaguliers y compañía (III)

Siguiendo con el análisis de la obra culminante del H.·. Patrick Négrier titulada “Arte Real y Regularidad en la tradición de 1723-1730”, intentaremos seguir extrayendo resumidamente algunos de los elementos tan profundamente desarrollados y meticulosamente analizados por su autor, con el objeto de dar luz a un conocimiento más preciso de aspectos aún hoy día confusos o distorsionados.

Es por ello que no me cansaré de remarcar la importancia de la ingente obra de este autor que para muchos estudiosos ha supuesto un giro radical ante aseveraciones infundadas, creídas como ciertas, así como el agradecimiento personal por esta labor conducente al conocimiento en mayúsculas, despejando incógnitas y quitando velos.

Es un hecho que el Régulateur du maçon intentó retomar lo aportado por el rito dicho de los Modernos en base a los rituales anteriores a 1785, y particularmente en la Masonry dissected de Prichard, divulgación de 1730 del ritual del Mason Word practicado entonces por la Gran Logia de Londres.

No obstante, este esfuerzo de conservar la tradición fue imperfecto y los detalles tomados a tal efecto no fueron del todo fieles: por ejemplo, la asociación con los elementos naturales referidos en las purificaciones de los correspondientes viajes, no se contemplan en el Ordre des franc-maçons trahi de Pérau (1745). El mismo l’Ordre des franc-maçons trahi propone la búsqueda del cadáver de Hiram por nueve Maestros, mientras que en la Masonry dissected se lleva a cabo por quince hermanos. La introducción de elementos naturales en el Régulateur de 1801 y la reducción de los quince hermanos de 1730 a nueve en el caso de Pérau constituyen dos transformaciones perjudiciales en cuanto a la interpretación exacta del rito, y un error claro en cuanto a transmisión precisa de una tradición. Si el añadido de los elementos naturales (agua, fuego) pudo ser una simple interpretación orientada y tendenciosa de los viajes, la alteración de los quince en nueve fue simplemente un error cuyo origen apareció tempranamente puesto que si la traducción francesa de la Masonry dissected de Prichard titulada con el nombre Origine et la déclaration mistérieuse des francs-maçons (1743) llevaba aún fielmente la mención de los “quince hermanos”, el Nouveau catéchisme des francs-maçons (1780), siguiendo el error de la leyenda de Hiram llevado a cabo en l’Ordre des francs-maçons thrai (prueba manifiesta de la incomprensión del sentido original de la leyenda de Hiram) substituye también a los quince “nueve” maestros, y los Rituales del Duc de Chartres (1784) cometerán a su vez el mismo error mencionando nueve maestros.

Dicho esto, prosigamos con las dos primeras alteraciones del rito del Mason Word entre 1745 y 1760.

Si el rito del Mason Word conoció un lenta y progresiva gestación desde su calvinismo nativo en Escocia de 1637 hasta su ontologización en el cuadro de la Gran Logia de Londres de 1723-1730, sufrió posteriormente entre 1745 y 1760 dos alteraciones de gran calado que fueron sucesivamente obra de los masones jacobitas (el Sceau Rompu, 1745) y de la Gran Logia de los Antiguos (The Tree distinct knocks, London, 1760).

Los jacobitas (católicos) quienes detentaban entonces la Gran maestría de la Gran Logia de Francia, cristianizaron en 1735 las Constituciones de 1723 (cuyo apartado “Deberes de un francmasón” redactado por Désaguliers celebraban la religión natural como la única norma común para el conjunto de masones de la Gran Logia de Londres) redactando de dicho texto una versión conocida con el nombre de Deberes ordenados a los masones libres (hay que apuntar que en esta época la revocación del Edicto de Nantes en 1685 prohibió en Francia la religión reformada y que en perjuicio del carácter no confesional del Mason Word introducido en Francia había sido un producto consecuencia de la reforma calvinista antes de ser un poco modificado por la reforma anglicana); finalmente, los masones católicos de inspiración ramsayana, violando la verdad histórica de forma descarada, se permitieron introducir en el rito del mason Word (el de la Gran Logia de Londres, madre de las primeras logias francesas) la referencia engañosa del caballero católico Andrew Michaël Ramsay (Discurso de 1736 y de 1737) a los “cruzados” y a los “caballeros de S. Juan de Jerusalén” (Le Sceau Rompu, 1745), así como otros elementos totalmente ajenos a la creación de la institución de la Gran Logia de Londres como al rito del Mason Word. Además de esto, la inspiración ramsayana de los Estatutos de la Orden de San Juan de Jerusalén, que prefiguran en 1744 el espíritu de los primeros rituales de los supuestos altos grados “escoceses”, invita a interrogarse sobre la responsabilidad de los masones católicos romanos en la creación de estos rituales.

Por otro lado, en 1760 los Tres golpes distintos, divulgación del ritual del Mason Word (como desarrollaremos algo más adelante) practicado por la Gran Logia de los Antiguos creada en 1751, atestigua unas alteraciones (entre otras cosas la introducción de una plegaria y la desfiguración del sentido original de la leyenda de Hiram por la introducción de elementos lógicamente incompatibles con el estado original de la leyenda fijada en 1730) llevadas a cabo al rito del Mason Word por la Gran Logia de los Antiguos (o más bien neo-Antiguos), nostálgicos de la masonería operativa de los Antiguos deberes que era confesional y de la cual intentaron inspirarse en su reelaboración del Mason Word, dando así un golpe fatal a este rito que la Gran Logia ecléctica, ecuménica y no confesional de Londres había intentado desconfesionalizar ontologizándolo.

Desde la Unión de los Modernos con los Antiguos en 1813, la Gran Logia Unida de Inglaterra ha elegido renunciar al principio práctico de la religión natural prescrito por las Constituciones de 1723 y ha adoptado un punto de vista teórico conforme al deseo de los Antiguos. Sobre este sujeto, los masones deben saber si prefieren alinear la posición general de su obediencia (lo sensato parecería que correspondería a la obediencia definir la posición común al conjunto de sus miembros sin excepción y no la posición individual de cada uno de ellos) sobre el punto de vista práctico de las Constituciones de 1723, o bien sobre el punto de vista teórico de la Gran Logia Unida de Inglaterra salida de la unión de 1813 (obligación de la creencia en un principio creador del mundo).

Éste citado principio práctico, mínimo común denominador susceptible de regular la admisión en Logia del mayor número posible de candidatos, constituye por su universalidad y proyección ontológica un instrumento capaz de abrir, a los practicantes de dicha ley moral natural Universal, campos superiores de consciencia de mejor modo que cualquier ortodoxia necesariamente portadora de censura, propio en los particularismos de versiones confesionales del rito. Es por ello que las obediencias debieran acordar a la orto-praxis moral primacía sobre toda ortodoxia sea del tipo que sea.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

viernes, 4 de diciembre de 2009

Presentación del último libro del Q.·. H.·. Víctor Guerra

Víctor Guerra, masón de la logia del Gran Oriente de Francia, presentó ayer su último libro, «La masonería del oriente de Asturias (siglos XVIII-XX)», en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.

En el acto intervino el ex presidente del Principado de Asturias Juan Luis Rodríguez-Vigil, que calificó el libro como importante «porque trata de una historia oculta, tal vez porque la masonería estuvo perseguida de forma cruel durante el franquismo».


El autor, tras advertir que pertenece a la logia del Gran Oriente de Francia, «que es mucho más liberal y aperturista que la anglosajona», explicó que en su libro no sólo se desvelan aspectos hasta ahora ocultos de la masonería en el oriente de Asturias, sino que se demuestra que la de entonces, se refiere a la de finales del siglo XIX y a la de la primera mitad del siglo pasado, «era tan abierta como la nuestra».

Guerra sostuvo que los masones de entonces estuvieron presentes de forma muy participativa en las agrupaciones locales de los pueblos y también en los movimientos políticos.

Tras realizar numerosas investigaciones sobre la masonería del Oriente, llegó a una conclusión que dijo le sorprendió. Y es que en una zona tan liberal como era el Oriente no localizó ninguna logia, tan sólo un taller en Bimenes.

«En el siglo XIX la masonería en Asturias estaba presente con sus talleres primero en Oviedo y después en Gijón y Navia, Luarca y siempre ligada al republicanismo», explicó el autor, al tiempo que destacaba que los masones en Asturias fueron la base del movimiento obrero. «Esto es normal, porque las logias eran escuelas de formación».

Con este libro intenta dar una imagen lo más liberal posible de la masonería en Asturias.

Rodríguez-Vigil centró gran parte de su intervención en la persecución que sufrieron los masones en España durante el franquismo, que la llegó a satanizar.

Fuente : Diario La Nueva España

Editado por MASONICA.ES

sábado, 28 de noviembre de 2009

Regularidad: Anderson, Désaguliers y compañía (II)

La proclamación por parte de una obediencia masónica de un punto de vista teórico particular es simplemente una trampa con respecto a la diversidad efectiva de las posiciones teóricas realmente defendidas por sus miembros, máxime si el conjunto de estos últimos se entienden en principio como defensa de unos ciertos valores morales comunes que el lenguaje siempre tendrá alguna dificultad para resumir con un nombre, la opacidad del simbolismo solo siendo capaz de explicar de manera tácita la diversidad indefinida de las representaciones mentales de los miembros de una obediencia cuya finalidad principal y última, a fin de cuentas, no es tanto afinar una representación de la verdad de la vida humana en el mundo y después de la muerte corporal, sino obrar gracias a los recursos de la práctica moral para suprimir los males que son las causas del sufrimiento en el mundo.

Cuando unas obediencias batallan entre ellas para defender un principio teórico, no se contentan en burlarse de la diversidad irreductible de las posiciones teóricas de sus miembros, se dejan por otro lado desviar por su preocupación (la cual no es más que un rol instrumental) de su deber práctico-moral que debiera en realidad ser su principal y mayor constante preocupación.

No nos dejemos atrapar por esta tentación de vanidad, y rechazando las concepciones de regularidad que nos aparezcan como desviadas del modelo a la vez jurídico y ritual de 1723-1730, nos contentaremos con intentar consagrarnos al estudio y a la encarnación de un pensamiento y una práctica masónicas que puedan pretender alguna calidad iniciática (y no “religiosa” en el sentido eclesiástico del término) porque éstas han sabido trascender la creencia por el ver, y trascender la interpretación literal y teológica de la Escritura por la interpretación simbólica y filosófica contenida en esta misma Escritura.

La aparición en 1760 de los “Trois coups distincts” marca una ruptura incoherente con la tradición del Mason Word, así como la de “Ahima Rezon” de Laurence Dermott en 1756 opera una ruptura determinante con la tradición filosófica de las “Constituciones” de 1723, tema que abordaremos más adelante y sobre el cual el Q.·. H.·. Víctor Guerra trata brillantemente en alguno de sus estudios publicados en su Blog Rito Francés.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

viernes, 20 de noviembre de 2009

Regularidad: Anderson, Désaguliers y compañía (I)

Después de la lectura del último libro del Hermano e historiador Patrick Négrier, siento una cierta tristeza al ser presentado por el autor como su último trabajo, cual piedra de bóveda de su ingente obra masónica.
Libro inmenso, con un procedimiento metodológico exquisito, documentado, fiable y analítico, pone la guinda al pastel abordando sin contemplaciones, pero con exquisita naturalidad, los fundamentos masónicos, jurídicos y constitutivos de un tema tabú y electrizante para algunos, de forma clara, precisa, y con una argumentación con base masonológica incontestable.
Este libro con el título “Arte Real y Regularidad en la tradición de 1723-1730” no se encuentra disponible por ahora en lengua castellana (algo a lo que ya estamos acostumbrados los masones de nuestros orientes y que tanto ha frenado y limitado nuestro progreso falto las visiones y trabajos más actualizadas, creando un “décalage” en ocasiones de varias décadas con nuestros vecinos más próximos del norte de la península.
Llevando a cabo su peculiar estilo de trabajo contrastado, explicativo, analítico, contrastando hipótesis de trabajo para desestimar o dar fe de los resultados obtenidos, empapa al autor de forma reiterada de las nociones indispensables hasta hacerlas propias, no quedándose como un puro ensayo de opinión, sino mostrando una y otra vez, y las veces que haga falta, los fundamentos conductores que llevan al objetivo propuesto en su obra.
Libro que es perfectamente legible por sí mismo, es deseable sin embargo que se encuentre apoyado por la lectura de toda su obra bibliográfica y ensayística previa, a ser posible. En en esa visión global de conjunto donde se aprecia con todos los matices la ingente tarea que este hermano ha aportado a la historia de la Masonería y que da la llave comprensiva de la génesis de nuestra masonería especulativa, su esencia y objeto iniciales, evolución y la finalidad de la misma.

Personalmente pienso que hay un antes y un después de la labor de este historiador. A muchos de nosotros nos ha abierto los ojos y puesto a nuestra disposición de forma generosa todo un material que nos acerca más a la verdad histórica, y nos aleja del errático boca-oreja que tantas veces se ha tomado como cierto, siendo en realidad absolutamente falso, errático y manipulado. Sus obras además, van como siempre acompañadas de un desarrollo simbólico, hermenéutico y filosófico, sólo al alcance de muy pocos, en la que la utilización de materiales y comparativas rituales desmenuzadas al más mínimo detalle ponen de manifiesto un procedimiento científico riguroso.
Vaya pues mi gratitud y reconocimiento a un autor que me ha marcado profundamente.

Négrier propone ya de entrada, sin más preámbulos, la directa preguna:
¿Qué es la francmasonería regular?
Y es sobre esta noción de Regularidad masónica la que intentaremos comprender, definir y asumir con su ayuda en este trabajo.

Para hablar de regularidad en sí precisamos hacerlo en relación a un modelo regulador. Si a la vista de la historia de la francmasonería especulativa consideramos, como es legítimo, la Gran Logia de Londres de 1717-1730 como el modelo de regularidad masónica (un modelo perfectible en razón de su misoginia y de su posición conservadora con relación a la esclavitud debido al lastre del contexto histórico-social), ¿qué modelo de regularidad nos dibuja esta obediencia?
Cuando se habla de una obediencia masónica, debemos recordar en primer lugar que la francmasonería salida de la Gran Logia de Londres de 1717-1730 se compone de dos elementos:
a) Un elemento ritual (el rito del “Mason Word” en sus tres grados de aprendiz, compañero y maestro, rito de inspiración bíblica creado hacia 1637 por la logia madre escocesa y calvinista de Kilwinning y que alcanzó su punto culminante de desarrollo en 1730 con la adjunción final de la leyenda de Hiram)
b) Y un elemento jurídico (las Constituciones de Anderson de 1723, en las cuales la segunda parte titulada “Los Deberes de un Francmasón”, fue redactado por Jean-Théophile Désaguliers, que recordemos, era doctor en derecho.

Es por consiguiente regular en el plano ritualístico una obediencia masónica que practique el rito del Mason Word (ya desarrollaremos en otro estudio sus variantes, herederos próximos actuales y particularidades por lo que este representa y contiene) en sus tres grados constitutivos, siendo otros ritos más tardíos sistemas de los denominados Altos Grados que son distintos del rito del Mot du Maçon practicado en 1717-1730 por la primera Gran Logia de Londres.

Finalmente, es regular en el plano jurídico una obediencia masónica que, conformemente a los “Deberes de un Francmasón” de las Constituciones de 1723, reivindique no un punto de vista teórico por esencia incapaz de reflejar fielmente la diversidad indefinida de las posiciones teóricas de sus miembros, sino que reivindique exclusivamente la universalidad práctica de la religión natural, o sea, la práctica espontanea de la ley moral universal naturalmente inscrita en el corazón de todos los seres humanos de todas las épocas, reconocida por los “Deberes” de 1723, como siendo el más pequeño denominador común del conjunto de los francmasones, no teniendo una obediencia masónica regular por vocación sustituir a sus miembros para pensar en su lugar, y dejando por consiguiente a cada uno de dichos miembros la libertad y la responsabilidad de auto-determinarse en el plano teórico en su búsqueda progresiva de la verdad al que no sabría asignar unos límites.

Una obediencia regular que observa escrupulosamente los “Deberes de 1723 no impone por tanto ninguna ortodoxia y se contenta humilde y eficazmente de reivindicar la correcta práctica moral como el sólo bien común del conjunto de sus miembros, sabiendo perfectamente que si esta orto-praxis moral es la única condición para poder devenir francmasón y para poder ser “recibido en logia, la práctica en logia del rito de las características del Mason Word tiene por función completar discretamente esta correcta praxis moral abriendo a cada practicante de este rito unas perspectivas simbólicas que su trabajo personal de interpretación transformará en consciencia sin que le sea nunca posible de erigir él mismo a su vez dicha forma de consciencia personal en ortodoxia directamente exportable en la consciencia de los demás.

En lo que concierne a estos dos componentes de la regularidad masónica entendida según la tradición de 1723-1730, ciertos errores o incomprensiones han nacido de lo que algunos han querido interpretar la posición de las Constituciones de 1723 como una expresión de posiciones teóricas individuales de unos masones, mientras que en realidad define el punto mínimo común del conjunto sin excepción de los diversos miembros de la Obediencia de la Gran Logia de Londres (y ulteriormente de las Grandes Logias salidas de esta última). No pudiendo ser definidas por un texto único las posiciones teóricas individuales de los masones (que nunca podrá conciliar las corrientes de pensamiento irreductibles e irreconciliables entre ellos) y constituyendo únicamente de este modo el resultado de la simbólica del Rito del Mason Word, rito que tan solo puede vehicular una simbólica y no un pensamiento dogmático explícito, para unir en el seno de una misma logia a masones ideológicamente opuestos.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Sobre los Tri-lemas y su propiedad

En estas últimas semanas, diversos compromisos tanto profesionales como masónicos nos tienen muy intensamente absorbidos, por lo que la dedicación reservada en exclusiva a contenidos para este espacio se ha visto algo mermada. Para el caso, esto es buena señal, ya que en el apartado masónico se ha estado en la puesta a punto final previa a la edición de la Integral del “Régulateur de 1801” desde el Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, en la colaboración para diversas publicaciones, así como en el seguimiento de algunos estudios de investigación masonológica de algunos Ilustres Hermanos, y de uno en especial, que cuando aparezca puede suponer un bombazo historiográfico en el seno de algunas estructuras capitulares tanto en fondo como en forma.

Aprovechando esta coyuntura temporal, quiero a modo de reflexión exponer un breve análisis sobre la utilización de determinados tri-lemas dentro de nuestra Orden. Este tema vino recientemente debatido en uno de los más populares y brillantes espacios de discusión masónica en la red en lengua española, en el cual se mostraba sorpresa e incluso crítica, por la aparición del consabido SFU en algunos Grandes Sellos de ciertas obediencias, estructuras referentes en la práctica del Rito Francés.

En primer lugar como he comentado con anterioridad en otros artículos de distinta naturaleza, la posibilidad pluri-ritual existente en un Gran Oriente es inherente en su misma condición distintiva, hecho que se ha extendido ya hoy día a más de una Gran Logia y cuyas diferencias son más bien de matiz organizativo/estructural que no estrictamente ritualístico. ¿Será producto de la Globalización?

Me parece, sin embargo más importante aún, el siguiente argumento desconocido por una gran número de miembros de la Orden, que toman como “verdades” afirmaciones dadas para salir del paso y de los que conviene, aunque solo sea a nivel histórico, tener mínimo conocimiento para poseer una opinión mejor fundamentada:

El uso de determinados grupos de distintos lemas en las sociedades de pensamiento pre-revolucionarias del XVIII es muy frecuente, típico del Siglo de las Luces, tanto en agrupaciones variopintas como "Amistad, Caridad, Sinceridad, Unión", como así sucede en diferentes combinaciones, sobretodo de ternarios, entre los que aparece el Salud, Fuerza, Unión, y no siempre en el mismo orden. La posterior incorporación de los Tri-lemas o Tri-divisas en elementos de uso ritual, y su asimilación de dichos conceptos en el corpus masónico (cosa que cae por su propio peso), son ajenos “ab initio” a los rituales en sí mismos de dicho periodo, y por descontado a los anteriores.

Así pues, carece de todo fundamento histórico y de génesis ritual, la apropiación exclusiva de los mismos a tal o cual Rito, aunque en unos u otros se hayan prodigado más (por costumbre), porque en el fondo, no dejan de ser aspectos injertados cuya práctica y aplicación, puede variar o mutar ya no solo en función del Régimen o Sistema de referencia utilizado, sino en la "presencia" del mismo en el vehículo ritual, e incluso en ocasiones, sometido a connotaciones de tipo obediencial.

A modo de pincelada ilustrativa sobre el Uso de este tri-lema Salud, Fuerza y Unión (que para nada es de propiedad exclusiva “escocista”) dentro de una práctica habitual en estructuras logiales o capitulares practicando el Rito Francés, aportamos un ejemplo documental (sito actualmente en la Biblioteca nacional de Francia), con una carta fechada el 24 de Julio de 1801 de la Respetable Logia de la "Parfaite Union" de Moissac donde se encabeza textualmente:

A todos los Queridos Hermanos que componen el Gran Oriente de Francia
Salud-Fuerza-Unión


En ella se demandan las cartas capitulares requeridas al Gran Capítulo General para la constitución de un Soberano Capítulo Rosa-Cruz vinculado a la misma. Este Soberano Capítulo Rosa-Cruz de la "Parfaite Union" al Oriente de Moissac fue instalado el 17 de junio de 1802 "en un lugar muy fuerte, donde reinan el silencio, la paz y la equidad" y se mantuvo funcionando hasta 1851.

La R.•. L.•. La Parfaite Union fue creada en 1783 e instalada regularmente (tras vencer la reticencia de otra Logia del mismo Oriente) en 1786, contando entre sus integrantes con altos grados del Rito Moderno

No es éste un caso excepcional, ni mucho menos. Es simplemente uno más de entre otros tantos ejemplos que nos invita a no tomar como ciertas determinadas afirmaciones. Un poco de búsqueda y espíritu abierto son suficientes para no sentar cátedra de manera equivocada.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico

Una presentación del RF, por Y. Hivert Messega

Esta presentación ya aparecida recientemente en el Blog Rito Francés del Q.•. H.•. Víctor Guerra me ha parecido lo suficientemente interesante como para retomarla en este espacio, en el que haremos también seguimiento especial a las obras de difusión y estudio de otros QQ.•. HH.•. que, muy especialmente, vienen realizando desde sus espacios francófonos en su inmensa mayoría. Joaquim Villalta M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico En 1717 se forma la Gran Logia de Londres. En esa misma década de 1720, se establece a partir de un viejo fondo ritual de la masonería operativa escocesa, enriquecido con elementos ingleses, de un sistema en tres grados conocido por la publicación en 1730 del Masonry Dissected de Samuel Prichard. La francmasonería que se establece en Francia hacia 1725, es la que viene de la mano de los exiliados religiosos y políticos británicos, de cuya resultante es la Gran Logia e Londres, de inspiración Moderna. El Rito de los futuros “Modernos “ se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parecen tener nombre. A partir de este rito, en Lyon y en Alsacia, se van a elaborar importantes contribuciones judías, crísticas, y caballerescas –y neo- templarias y el Régimen Rectificado. La aparición de otros sistemas masónicos, casi siempre " escoceses ", hace que la voluntad del Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito " Moderno " calificado en 1785-1786 de “Francés”. En el seno del Gran Oriente de Francia, para los grados azules, y en la 4ª Cámara de Grados creada en 1782, en el seno del Gran Capítulo General de Francia, algunos hermanos, en particular, Alexandre-Louis Roëttiers de Montaleau, fueron quienes llevaron a cabo este trabajo. En 1785, se fija como tal el modelo francés. A los tres grados simbólicos de espíritu “Moderno”, se añaden cuatro órdenes superiores: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz. En 1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas. Si con todo el conjunto se designa bajo el nombre de Rito Francés, algunos de los cuatro grados superiores son quizá franceses, pero la realidad es que los tres primeros grados son de origen inglés Moderno. El objetivo en realidad consiste en distinguirse de los distintos sistemas llamados “escoceses”, muy a menudo elaborados o sintetizados en Francia, pero que raramente vienen o proceden de los usos masónicos de Escocia. Pasada la última Revolución, en 1801,el 1e Gran Oriente lo fija haciéndolo imprimir en el “Regulateur”. Se tendrá en cuenta que a principios del siglo, dicho Régulatuer du Maçon (1801)está inspirado del Rito en el de los Modernos, y la que Guide des maçons Ecossais (1803), está en parte inspirada en el Rito de los “Antiguos”, texto de referencia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, ambos divergen más sobre la forma que sobre el espíritu. Con todo la competencia de estos dos ritos conduce a un efecto de autentica denominación En el siglo XIX' , Rito Moderno se convierte en el equivalente de lRito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los cuatro órdenes superiores, pero uno u otro término es históricamente cuestionable cuando designa el conjunto. Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX " . Tengamos en cuenta mientras que en Bélgica, los s problemas lingüísticos- nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, ya se utiliza siempre el calificativo de “Moderno” . En cualquier caso, durante todo el siglo XIX” la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. Y si bien el Rito Francés es mayoritario en el seno del Gran Oriente de Francia, no es menos cierto que algunas de sus logias trabajan en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Siendo por ejemplo mayoritarios los Capítulos dedicados al REAA ) En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre , “ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Regulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”, y dentro de la tradición andersoniana. Aunque permanece en la herencia de la filosofía de las Luces, y dentro de un espiritualismo bastante insípido y bastante borroso para no obstruir demasiado la libertad de las conciencias. Tengamos en cuenta mientras que tras este primer paso y “limpieza” la Obediencia tras la enmienda Charles Duez, adopta el 13 de abril de 1849, y precisa que la francmasonería “tiene por base la existencia de Dios y la inmortalidad del alma”. Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas abiertamente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, y los deberes hacia Dios al 1°, y la explicación metafísica de la letra “G”; en el 2° grado la invocación de Dios y la señal de horror al grado de Maestro En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión adoptada en Consejo de la Orden la 15 16 de abril. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Daniel Ligou presentó las violentas críticas dirigidas al ritual de Amiable por Oswald WIRTH (que se puede encontrar en este mismo blog) . Amiable presentó un informe adoptado por el Gran Colegio de Ritos y trasmitido al Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia en todas las logias en marzo de 1896,lo que cerró temporalmente el debate. Durante este medio siglo, los cuatro órdenes superiores cayeron en desuso. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maître del GOdF por novena vez adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista. En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido A pesar de algunas contribuciones y algunas adiciones presentadas por cierto número de logias, el ritual Groussier está siempre en vigor. En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVlII, hereditario de los Modernos. Así pues, en el GOdF , los masones se lamentan que los hermanos atraídos por el simbolismo y el respeto de las prácticas rituales dejen el Rito Francés para optar por el escocismo . Este pequeño grupo piensa que se pueden reconciliar la opción simbólica y el rigor ritual en el Régimen Francés. Con el acuerdo de Francis Viaud, entonces Grande Maestro del GODF, se decide “despertar” el Rito Francés en su versión original. A tal efecto se crea la Logia del Devoir et de la Raison (1955). Sus miembros habrían podido utilizar el modelo impreso del Regulateur de (1801). Ellos prefirieron intentar reconstituir el Rito Francés a partir de este último, pero incluyendo adiciones extraídas de distintos documentos del XVlII siglo, un ritual cercano al que se practica en la adolecente francmasonería francesa. Así nace el Rito Moderno Francés Restablecido “Moderno”, (RF Retabli) puesto que se inscribe en la tradición de la Gran Logia Inglesa de los Modernos “Franceses” ya que es fiel a la versión establecida en Francia y traducida al francés “Retablí” para afirmar que el texto es el resultado de un trabajo de reconstrucción, recomposición y restituciones históricas, simbólicas y filológicas. En la actualidad, el Rito Francés Groussier es ampliamente dominante en el seno del GODF donde es practicado exclusivamente por 750 logias (86% del personal) y también por la a Gran Logia Mixta Universal , siendo ligeramente mayoritario en la Gran Logia Mixta de Francia. Desde 1972 se practica también en la Gran Logia Femenina de Francia ya que el GODF le concedió una “patente” “francesa” a la obediencia femenina. El Rito Moderno Francés Restablecido es utilizado por 7 logias del GODF, mientras que otros cuatro talleres de esta obediencia construyen el Rito Francés Antiguo, versión vecina el Rito Francés Restablecido. Algunos hermanos de la Rue Cadet , fundadores o afiliados a la Gran Logia Nacional Francesa Ópera, que se ha convertido en Gran Logia Tradicional y Simbólica Ópera aportan en 1958, él Restablecido a la nueva obediencia donde un décimo de los talleres lo utilizan aún. En 1968 los hermanos que fundan la Logia Nacional Francesa aportan el Rito Moderno Francés Restablecido que dará, después de un largo y meticuloso trabajo “de arqueología simbólica” y buscar y encontrar documentos más originales, terminará aportando el Rito Francés Tradicional. Tras la entrega de la “Patente” del Rito Francés por el GODF a la Gran Logia Femenina de Francia, algunas logias femeninas adoptan también el Rito Francés Moderno Restablecido. La Gran Logia Independiente y Simbólica de los Ritos Unis-Humanillas que es una escisión de la Logia Nacional Francesa, cuenta también algunas de su logias con el Rito Francés Restablecido. 39 logias en el seno del GODF y algunos talleres de la Gran Logia Femenina de Francia han adoptado el Rito Francés Moderno según el Régulateur de 1801. En 1978, hermanos de la Logia Nacional Francesa se incorporan a la Gran Logia Nacional Francesa aportando al Rito Francés Tradicional. Londres, que lo encontró demasiado " cristiano”. Por eso la obediencia del bulevar Bineau prefirió adoptar el Rito Francés según el canon del Régulateur de 1801. En la actualidad, un centenar de talleres de la Gran Logia Nacional Francesa lo practican. Este complejo panorama muestra cuánto tienen las ecuaciones (Rito Francés = Gran Oriente de Francia y Rito Francés = versión Groussier) de complejidad las cuales merece la pena matizarlas. Además, este cuadro no tiene en cuenta distintos retoques o redacciones aportadas por los masones logias a cada unan de las tres grandes versiones del Rito Francés, ni de las peleas, y los discurso de los unos contra los otros para probar la autenticidad, la historicidad y la veracidad de las distintas redacciones poco " ortodoxas ". En cualquier caso, el Rito Francés utilizado en una de las tres versiones “históricas”, son muy próximos en la forma y a veces no son tan diferentes en el espíritu, apuntando que tal Rito ya no es mayoritario en la francmasonería francesa, donde se ve igualado -incluso sobrepasado- por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA)

Y. Hivert Messega.

lunes, 26 de octubre de 2009

Circulo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau": “Trabajos de Banquete” 1783/1801

Con la traducción al español y revisión del ritual de los Trabajos de Banquete llevada a cabo desde el Círculo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau, se pone la última piedra a la Integral del “Régulateur du Maçon”, obra monumental de la francmasonería Universal y referente especial para el Rito Francés.

Texto que en su primera redacción fuera presentado por el R.•. H.•. Salivet el 12 de Agosto de 1783 durante la 31º Asamblea de la Cámara de Grados, la cual tomó el testigo en este ingente trabajo de normalización de la masonería continental francesa para los grados simbólicos –cometido que a priori no era el suyo- y delegada a tal efecto por el conjunto de las tres Cámaras Reunidas –Cámara de Administración, Cámara de París, Cámara de Provincias-, apareció editado en 1801 a continuación del Ritual correspondiente al Grado de Aprendiz.
Es fundamental la importancia que poseían estos Trabajos de banquete durante el siglo XVIII que seguían a la práctica totalidad de las asambleas, constituyendo en los primeros tiempos, la parte más extensa en duración de todo el conjunto de los Trabajos llevados a cabo en el día.

Un ritual sobrio, cargado de emotividad que tiende a la unión fraternal y que culmina con el Cántico de Calusura, cuyas letras e incluso partituras están aún disponibles y localizables para los amantes de ese perfeccionismo de lo bello desde la sencillez, y que ya abordamos en otro artículo específico sobre la “Chanson Maçonnique” en este Blog.

Este ritual de Trabajos de Banquete, fue copiado textualmente en la edición de la Guide des Maçons Écossais o Cahiers des trois Grades Symboliques du Rite Ancien et Accepté (circa 1820), en su "Loge de table" ou de Banquet, con la mínima variación de un saludo a la espada y la utilización de los Houzzé en lugar de los Vivat de las aclamaciones.

Aprovecharemos por lo tanto aquellos que así lo deseemos, para disfrutar de este ritual en lengua española para celebrar la ya cercana Tenida Solsticial de este invierno 09, con ese vehículo que hace perenne nuestra fraternidad y nuestra manifestación del amor hacia nuestra Orden.

Joaquim Villalta
M.·. M.·. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés "Roëttiers de Montaleau"

miércoles, 21 de octubre de 2009

Primer semestre de la web del Círculo de Estudios RF “Roëttiers de Montaleau”

Transcurridos los primeros seis meses del lanzamiento de la web del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”, hemos creído interesante hacer un balance general y una lectura de los objetivos asumidos desde su creación, así como una valoración del seguimiento de la misma.

Desde el equipo que dirige este Círculo de Estudios, presidido por el Q.•. H.•. Víctor Guerra, se aprecia una satisfacción por el hecho de haber puesto a disposición de aquellos interesados en el Rito Francés y en especial para sus practicantes, un material de base tanto en las zonas de libre acceso como en las áreas para miembros. Este material, que trabaja sobre los fundamentos desde diversas ópticas, rituales, simbólicas, históricas y de opinión actual, permite aclarar toda una serie de conceptos y usos erráticos, que por diversas razones que merecen un análisis a parte, se han venido llevando a cabo en muchas logias hispanoparlantes tanto a nivel ritualístico como simbólico e histórico.

La falta de un material bibliográfico de calidad contrastada en nuestra lengua, fue uno de los motivos que impulsó la creación del propio Círculo, así como establecer un grupo independiente de encuentro con hermanos y hermanas de distintas Obediencias, donde contrastar experiencias, elaborar y desarrollar planes de investigación, así como vías de divulgación y accesibilidad de materiales para sus miembros y estudiosos en general. Hemos de agradecer el apoyo externo de prestigiosos e Ilustres Hermanos, franceses y belgas en especial, como Ludovic Marcos, Patrick Négrier, Jean van Win o Charles Porset, entre otros, quienes en todo momento de forma desinteresada y fraterna nos han brindado su colaboración, ya bien sea con sus aportes temáticos particulares, como resolviendo cuestiones planteadas sobre diversos ámbitos masonológicos, simbólicos o ritualísticos.

A nivel de membresía, que por cierto es gratuita, choca la baja solicitud de miembros del estado español, tal vez más acostumbrados al mantenimiento de unas dinámicas logiales de trabajo más cerradas y menos acostumbrados a la autoevaluación y autocrítica en cuanto a sus particulares prácticas en el Rito Francés, muy frecuentemente interferido por herencias ajenas provenientes de otros Ritos o Sistemas, que en ocasiones presentan distorsiones en cuanto al mensaje intrínseco del mismo, sobretodo en asociaciones simbólicas que no corresponden a la tradición de los “Moderns” y que han dado lugar a ciertos Usos de “aluvión” que, con todo respeto, merecerían ser reconsiderados. Esto lleva a la chocante paradoja de encontrar un profundo desconocimiento en algunos elementos troncales del RF con independencia de la modalidad del mismo practicado, y que son su característica propia y diferencial, marca de la herencia directa del Rito de Fundación de la francmasonería de principios del XVIII. Este bajo número de miembros españoles ha cambiado momentáneamente su tendencia debido a la puntual incorporación masiva de una Logia y un Soberano Capítulo, si bien no deja de maquillar el interés (o presuntos recelos o desconfianzas) que en cambio no han mostrado otros países como México, USA, Colombia (con su Gran Capítulo General del RF), e incluso Brasil, con un importante número de visitantes y miembros, tal vez debido a la presencia del "Supremo Consejo del Rito Moderno" con sede en este último estado, a quienes estamos profundamente agradecidos por sus muestras de interés y solicitud a la hora de brindar todo tipo de apoyos.
Si bien un elevado número de visitas se producen desde Network, la extrapolación aproximada de las 4550 visitas recibidas hasta el momento nos deja una lectura porcentual como sigue:

México 30%
Brasil 25%
Estados Unidos 15%
Colombia 6%
Uruguay 6%
España 6%
Francia 3%
Bélgica 3%
Argentina 3%
Otros 3%


En este periodo de tiempo se han llevado a cabo 82190 descargas de archivos correspondientes a artículos y trabajos diversos, lo que da una media cercana a los 14000 mensuales, lo que supone unos 18 artículos por visita, derivándose de esto, más que una lectura in situ, un acopio de material para posterior análisis, lo cual satisface nuestras expectativas originales en cuanto a la finalidad de esta web.

La incorporación al Equipo de Investigación y Proyectos de la Q.•. Hna.•. Lila Lorenzo de México, V.•. M.•. de la R.•. L.•. La Fayette, hace que sean, junto al Q.•. H.•. Rodrigo Álvarez Reynal, dos valiosísimos miembros de este Equipo de trabajo los procedentes de este país, que se da el caso, ocupa el Nº 1 en el ranking de seguimiento.

En las líneas de trabajo abordadas por dicho Equipo de Investigación y Proyectos, cabe destacar:

1) Traducción comentada y completa en lengua española del “Régulateur du Maçon” de 1801, incluyendo los Trabajos de Banquete incorporados en el mismo. Esta versión ritual es practicada en estado “puro” en castellano y catalán por una Logia en España, la R.•. L:•. Lux Veritatis del Grande Oriente Ibérico, así como en español por una Logia mexicana de Investigación de Rito francés adscrita a la R.•. L.•. Via Hermeticae Collegia, únicas en trabajarlo en esta lengua que tengamos constancia.
Si bien es cierto que en España se practica en algunas Logias una versión muy próxima tomada de la GLNF, no es menos cierto que ésta plantea la lectura del Prólogo del Evangelio de San Juan, Obligación sobre el V.L.S., modificación y distinta distribución de Oficiales, así como otros detalles que se alejan un tanto del espíritu y forma original del Régulateur de 1801.
Esta obra ritual aparecerá en breve editada por masonica.es calculamos que en un mes y de forma gradual y progresiva.

2) Investigaciones y recopilación de fuentes documentales sobre el Rito del "Mot de Maçon" (Mason Word). Posibles publicaciones posteriores.

3) Traducción de bibliografía fundamental de diversos autores de referencia sobre el Rito Francés. A tal efecto masónica.es creará una colección Círculo de Estudios del RF “Roëttiers de Montaleau”. En el primer semestre de 2010 se espera tener a punto las primeras obras una vez contando con el permiso de sus autores.

Éste es, a grandes rasgos el balance de trabajo de estos seis meses que, si bien obviamente podrá mejorarse, indudablemente se está llevando a cabo con total entusiasmo, esfuerzo y dedicación, con pleno amor hacia el Rito Francés y a nuestra Orden en general.
Solo nos resta dar las gracias a aquellos que nos siguen y, por supuesto, a todos nuestros colaboradores y miembros.
Para cualquier consulta pueden dirigirse a secretaria@ritofrances.es o presidente@ritofrances.es

Víctor Guerra, M.·. M.·. del Gran Oriente de Francia (Presidente)
Joaquim Villalta, M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico (Secretario)
Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

domingo, 11 de octubre de 2009

Centenario de la muerte del Ilustre Hermano Ferrer i Guàrdia

El próximo 13 de octubre se conmemora el centenario de la muerte del ilustre Hermano Francesc Ferrer i Guàrdia.
Es por ello, que desde este Blog queremos rendir homenaje a su obra y su memoria, publicando una Pl.•. del Q.•. H.•. D. B., miembro de la R.•. Logia “Lux Veritatis” al Or.•. de Terrassa del Grande Oriente Ibérico, a modo de pincelada que permita aproximarnos a la trascendencia de su ejemplo y magnitud del legado que no pudo ser acallado.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico


FRANCESC FERRER I GUARDIA Y LOS VALORES DE LA ESCUELA MODERNA

Dicen que lo último que exclamó Francesc Ferrer Guardia antes de que el oficial mandara hacer fuego fue ¡Viva la Escuela Moderna!.
El 13 de octubre de 1909 se ejecutó a un intelectual laico, a un pedagogo revolucionario que desafió el control eclesiástico de la enseñanza.
Pronto se cumplirán cien años de su muerte y todavía hay quien intenta dar a Ferrer Guardia la imagen de delincuente y de terrorista. La realidad es que Ferrer Guardia, hijo de una familia campesina, tuvo que vivir exiliado en París donde comenzó a interesarse por la pedagogía. En cierto modo el hecho de ser un exiliado deja claro que los intolerantes y radicales eran otros, aquellos que no aceptaban la diferencia de las ideas.

Cuando en 1901 Ferrer Guardia regresa de París abre en Barcelona la Escuela Moderna. En aquellos años las escuelas laicas empezaban a tener una importante presencia en Cataluña como instrumentos de emancipación proletaria.

El experimento educativo de Ferrer Guardia era una alternativa radical e innovadora al control y monopolio de la educación por parte de la Iglesia Católica. La escuela moderna buscaba en la razón y en la ciencia los antídotos de todo dogma.
Educación libre, racional, laica, integral e igualitaria. Ferrer Guardia se basó en la pedagogía moderna iniciada por Jean-Jaques Rousseau en el siglo XVIII.
La escuela moderna incluía también la práctica de la coeducación de sexos. Defendía la convivencia desde la infancia de la humanidad masculina y femenina. Actualmente esto puede parecer una pequeña característica pero imaginaros hace más de un siglo. Evidente ante esta idea progresista hubo quien se opuso enérgicamente. Permitidme un cierto atrevimiento pero actualmente este debate sobre la mixticidad en las distintas instituciones debería estar extinguido, no obstante, incluso en nuestra augusta orden, es un tema no resuelto.
La escuela moderna defendió también la igualdad de educación para los infantes de las distintas clases sociales. Para la pedagogía Ferreriana si se quería acabar con las diferencias educativas entre clases, la coeducación debía también realizarse en este sentido.
Se ha de destacar que los sectores autoritarios y eclesiásticos trataban de frenar a toda costa la influencia de los intelectuales laicos en las capas populares y posiblemente eligieron a Francisco Ferrer Guardia como la víctima de un escarmiento.

La escuela moderna se basaba en los siguientes principios:

· La educación de la infancia debe fundamentarse sobre una base científica y racional.
· La educación debe desarrollar el carácter, la voluntad, la preparación de un ser moral y físico bien equilibrado.
· Los programas y métodos han de estar adaptados a la psicología del niño.

Francisco Ferrer Guardia simboliza valores fundamentales como:

Tolerancia: la tolerancia es el medio natural de vida del pluralismo. La tolerancia es el respeto mutuo e impide el racismo, la xenofobia, el machismo y el fanatismo ideológico y religioso.

Laicidad: la laicidad es la expresión del relativismo de todas las ideas, de la inexistencia de una verdad con mayúsculas, del derecho individual y colectivo al libre examen de todas las cuestiones y de la reducción necesaria de la religión al ámbito de la privacidad.

Progreso: las libertades y los derechos civiles deben garantizarse para todos los ciudadanos y esto exige una actuación fundamental de las administraciones públicas en la promoción de condiciones de igualdad para el acceso a la cultura, la vivienda, la enseñanza, la cultura y el medio natural.

Estos valores son necesarios potenciarlos para que estén presentes en nuestra sociedad actual caracterizada por una crisis de valores y de identidad. La difusión y la promoción de esos valores coincidentes con la masonería debe ser un objetivo diario y deben ser causa de orgullo.

La escuela moderna que promovió Ferrer Guardia supuso un cambio radical respecto a la educación que se impartía a principios del siglo XX. La bien llamada escuela racionalista rompía con una enseñanza basada en la autoridad, la jerarquía y el dogma hacia la verdad divina, optaba por el librepensamiento, la razón y el progreso. Siempre desde el respeto a otras opciones.

La escuela moderna pretendía ser la escuela del ciudadano y al igual que nuestra augusta orden, la defensa universal de los derechos humanos, la contribución a una sociedad más justa y el progreso de la humanidad eran sus ejes vertebradores.

Para Ferrer Guardia el camino era claro, no podía ser otro, la educación y formación como vía para conseguir su propuesta filosófica.

Quizá Ferrer fue un adelantado a su tiempo, quizá era pedir demasiado a aquella España de 1909. No obstante un siglo después todavía tenemos trabajo por hacer.

He dicho.

D. B.

sábado, 3 de octubre de 2009

El laicismo inherente al Rito de los Modernos

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en el XVIII en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723 el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.
El Estado laico (no confesional) no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.
La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo, haciendo a los demás lo que quisieras que ellos hicieran por ti.

Analizando detalladamente los textos Constitutivos, tanto los de la Gran Logia de Londres como los denominados “Reglas y Deberes de la Orden de los Francmasones del Reino de Francia”, 1735, y estos últimos con otro documento según una copia hecha y remitida en noviembre de 1737 al barón de Scheffer al efecto de constituir Logias en el Reino de Suecia (documento, hoy conservado en los archivos de la Gran Logia de Suecia), apreciamos sustanciales modificaciones que se introdujeron en el redactado original de Anderson y, por consiguiente, afectan en buena medida a elementos esenciales de concepto, intención y naturaleza con relación a lo arriba expuesto. Si bien a simple vista pueden parecer sutiles, han hecho escribir ríos de tinta, y han desembocado en visiones contrapuestas que, en ocasiones, han llevado a contemplar como “no reconocidos” a una parte de la membresía de la Orden por parte de otra, craso error mantenido de forma poco menos que fundamentalista, y que podría evitarse a poco que se analizara correctamente desde un punto de vista histórico y filosófico más riguroso, y por descontado, aplicando verdaderamente el espíritu fraternal que a todos nosotros se nos presupone como miembros de la Francmasonería universal y lo que esto representa.

Nos centraremos tan solo en el Artículo I de los Deberes de un Francmasón. Exponemos a continuación la versión del Texto original de Anderson de 1723 en Ingles y su traducción francesa extraída de una edición comentada por E. Jouin de 1930 (así como una traducción al español), cotejándola con la versión Francesa de 1735 y finalmente con la versión Sueca de 1737:

Anderson 1723:

I. Concerning GOD and RELIGION.

A Mason is oblig'd by his Tenure, to obey the moral Law; and if he rightly understands the Art, he will never be a stupid Atheist nor an irreligious Libertine. But though in ancient Times Masons were charg'd in every Country to be of the Religion of that Country or Nation, whatever it was, yet 'tis now thought more expedient only to oblige them to that Religion in which all Men agree, leaving their particular Opinions to themselves; that is, to be good Men and true, or Men of Honour and Honesty, by whatever Denominations or Persuasions they may be distinguish'd; whereby Masonry becomes the Center of Union, and the Means of conciliating true Friendship among Persons that must have remain'd at a perpetual Distance.
I. Concernant DIEU et la RELIGION :
Un MAÇON est obligé par sa Tenure d'obéir à la Loi morale et s'il comprend bien l'Art, il ne sera jamais un Athée stupide, ni un Libertin irréligieux. Mais, quoique dans les Temps anciens les Maçons fussent astreints dans chaque pays d'appartenir à la Religion de ce Pays ou de cette Nation, quelle qu'elle fût, il est cependant considéré maintenant comme plus expédient de les soumettre seulement à cette Religion que tous les hommes acceptent, laissant à chacun son opinion particulière, et qui consiste à être des Hommes bons et loyaux ou Hommes d'Honneur et de Probité, quelles que soient les Dénominations ou Croyances qui puissent les distinguer; ainsi, la Maçonnerie devient le Centre d'Union et le Moyen de nouer une véritable Amitié parmi des Personnes qui eussent dû demeurer perpétuellement Éloignées.
1- LO QUE SE REFIERE A DIOS Y A LA RELIGION
El Masón está obligado, por vocación, a practicar la moral y si comprende bien el Arte, nunca se convertirá en un estúpido ateo, ni en un libertino irreligioso. Pero aún cuando en los tiempos antiguos los masones estaban obligados en cada país a ser de la religión de ese país o nación, cualquiera que fuera, hoy se cree más oportuno obligarles solo a la religión en que todos los hombres están de acuerdo, dejando sus particulares opiniones para ellos mismos, esto es, ser hombres buenos y leales, hombres de honor y de honestidad, cualquiera sea la confesión o creencia que los distinga. De este modo, la Masonería se convierte en el centro de unión y el medio para establecer la verdadera amistad entre personas que, de otro modo, habrían permanecido distanciadas entre sí para siempre.

Versión « Francesa » 1735:

Art.1er. – EN CE QUI REGARDE
DIEU ET LA RELIGION.
Un Maçon libre est obligé par
son état de se conformer à la
Morale et, s’il entend bien l’Art, il
ne sera jamais un athée, ni un
libertin sans religion. Quoique
dans les siècles passés, les Maçons
étaient obligés d’être de la religion
du pays où ils vivaient, depuis
quelque temps on a jugé plus à
propos de n’exiger d’eux que la
religion dont tout chrétien
convient, laissant à chacun leurs
sentiments particuliers, c’est-àdire
d’être bons frères et fidèles,
d’avoir de l’honneur et de la
probité, de quelque manière qu’ils
puissent être distingués d’ailleurs ;
par ce moyen la Maçonnerie
devient le Centre et l’Union d’une
amitié solide et désirable entre
des personnes qui, sans elle,
seraient pour toujours séparées

Versión « Sueca » 1737:

LE 1er REGARDE DIEU ET LA
RELIGION.
Un Franc-Maçon est obligé
par son état de se conformer à la
Morale et, s’il entend bien l’Art, il
ne sera jamais un athée, ni un
libertin sans religion. Dans les
siècles passés, les Francs-Maçons
étaient obligés de professer la religion
catholique, mais depuis
quelque temps, on n’examine pas
sur cela leurs sentiments particuliers,
pourvu toutefois qu’ils
soient chrétiens, fidèles à leur
promesse, et gens d’honneur et de
probité, de quelque manière qu’ils
puissent être distingués d’ailleurs ;
par ce moyen la Maçonnerie
devient le Centre et l’Union d’une
vraie amitié entre des personnes
qui, sans ce doux noeud, seraient
pour toujours éloignées et séparées
les unes des autres.

Finalizaremos este artículo tras analizar sus trabajos, exponiendo la siguiente conclusión del excelente filósofo e historiador el Q.•. H.•. Patrick Négrier, tras años de investigaciones y publicaciones masonológicas, que seguro que nos hará reflexionar sobre el tantas veces referido tema de la Regularidad Masónica que a más de un “curador” monolítico de la misma puede dejar en fuera de juego:

El criterio jurídico de admisión a la recepción ritual en Logia (hoy llamada "iniciación") que está definido por los " Deberes de un francmasón " de las Constituciones de 1723, y éstas que definen este criterio jurídico de admisión a la recepción en Logia como siendo la práctica de la ley moral universal (religión natural), practica que no es una confesión ni una creencia, la Gran Logia Unida de Inglaterra y las Grandes Logias americanas que ponen una creencia cualquiera y teórica (en lugar de la práctica de la ley moral universal) como condición de acceso a la recepción en Logia son irregulares desde el punto de vista de la parte jurídica y por lo tanto normativa de las Constituciones de 1723.

Joaquim Villalta
M.•. M.•. del Grande Oriente Ibérico
Miembro del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”

sábado, 26 de septiembre de 2009

La Tradición Operativa en el Rito Francés: Luces y Sombras

Leyendo y releyendo el “Régulateur” de 1785-1801, me he encontrado con una curiosa cita, ubicada en la sección primera del Preámbulo, que parece ser algo más que una cita, por cierto bastante xenófoba, sino que más bien parece una declaración de intenciones en la cual carga de forma profunda contra la corriente operativa, que en este caso pudieran encarnar “el compañerismo”, [compagnons] no dándole opción a formar parte de la membresía masónica.

No voy a negar que cuando leí la cita, sobre la cual me llamó la atención el Hermano Joaquim Villalta, di un salto de la silla, pues no me acababa de creer lo que estaba leyendo, no solo me extrañó el texto, sino que me ha llamado bastante la atención de que nadie, historiadores y demás, no se hiciesen eco de de tales premisas y precisiones, las cuales expongo a continuación:

“Nul profane ne peut être admis avant l´âge de vingt-un ans ; il droit être de condition libre et non servile, et maitre de sa personne. Un domestique quel qu´il soit, ne sera admis qu´au titre de Frère servant.

On ne doit recevoir aucun homme professant un état vil et abject. Rarement on admettra un artisan, fût-il maitre, surtout dans les endroits où les corporations et communautés ne son pas établies

Jamais on n´admettra les ouvriers compagnons dans les arts et métiers »

Lo expuesto se puede traducir de este modo a la lengua castellana:

“Ningún profano puede admitirse en logia antes de los 21 años; y con la condición de ser libre y no servil, y por tanto dueño de su persona. No se admitirá a un criado cualquiera que sea salvo en la condición de Hermano sirviente.

No se debe recibir a ningún hombre que pudiera ser vil o abyecto. Y raramente se admitirá a un artesano, aunque sea Maestro, sobre todo en los lugares donde las corporaciones y comunidades no están establecidas. Jamás se admitirán a los obreros denominados “Compañeros” en las artes y oficios, (se supone que en la logia)

Lo cierto es que tal texto no suele salir en las historiografías al uso, ni reproducirse en casi ninguna parte, llegando a poder concluir que hay toda una ignorancia sobre tal preámbulo, que está marcado y marcando toda una época y concepción socio política.

Podemos entender leyendo toda la primera parte que hay una intención de evitar que no formen parte de la fraternidad los menores, cosa lógica, como también se puede considerar que no se diera alberge en las logias aquellas personas que no fueran “libres” de sus decisiones o tuvieran un alto nivel de autonomía personal, cosa que en aquellos momentos las mujeres pues no tenían, por lo cual a todos ellos se les desestima como un valor para la logia.

Podemos comprender dentro de la ideología masónica y societaria del momento el absoluto rechazo a la introducción en logia de toda persona que no estuviera a “plomo” con la concepción y uso moral, rehusando por tanto a las personas viles y abyectas

Volviendo al texto es evidente de que estamos ante un texto presente en el “Régulateur” antes de declararse la Revolución, cuyos considerandos vienen a expresar dentro de la teoría de la elites de poder” que la masonería se concepciona desde la perspectiva de las “Luces”, como la encarnación de un auténtico proceso renovador, que en muchos casos lo es, ya antes con la introducción del tema de la religión natural lo cual va a permitir el ecumenismo del 1717 en masonería, la proyección posterior va a constituir a la masonería en lo que podríamos denominar como una “elite política mundana” en cuyo seno pudieran convivir la aristocracia liberal y la emergente burguesía más comprometida y progresista, aunque ello por voluntad de los catecismos revolucionarios los convertirá en antagonistas.

En el texto queda claro que se pretende dejar de lado a las masas, que evidentemente no podrían acceder fácilmente al seno de las logias ya no por una cuestión de clase, sino por las propias cargas económicas que esta impone, ya que los derechos de la “Recepción” estaban en esos momentos, situados alrededor de unas 50 libras, la mitad del salario de un obrero metalúrgico, lo cual ya en sí mismo ya era un importante filtro para que un “cualquiera” pudiese constituir parte de las élites de poder en que se envolvían las logias.

De este modo nos lo expone la “L´Ordre des franc-maçons trahi” cuando nos remarca que los “Frères servants”, o sea los domésticos o sirvientes no podrán devenir jamás en Maestros lo cual viene recogido también en “Secret des franc-maçons” en este caso refiriéndose a que no podrían llegar al grado de Compañeros.

Sin embargo no son esos filtros los que me han llamado la atención, los cuales se pueden comprender dentro de la concepción ideológica del momento, sino de la última parte del texto, donde dice: “Jamás se admitirán a los obreros denominados “Compañeros” [Compagnons] en las artes y oficios.

Si esto texto lo ponemos en relación a lo que siempre hemos escuchado, y hemos leído que la tradición operativa estaba presente en la masonería, y que ésta se proyecciona por todos los rincones de la francmasonería, como podemos ver por ejemplo, en las páginas web de las Obediencias más prestigiosas, en los encabezamientos de numerosos libros, etc.

Son tópicos estos del operativismo, como otros muchos que se reflejan en el mundo masónico sin saber muy bien porqué, o para qué, y es evidente que con ello damos de este modo la espalda a las investigaciones de notables masonólogos y estudiosos masones, que incluso desde el ala más ortodoxa de la masonería, empezaron a poner en tela de juicio tales teorías, de la transición entre “operativismo y masonería” en cuya labor siguieron otros investigadores masones y no masones.

De tales teorías o investigaciones se ha hecho eco este blog, que ha traducido textos de varios investigadores exponiendo los hechos a la luz de los nuevos enfoques metodológicos y de análisis, eso sí un poco a disgusto de algunos Hermanos y estamentos que siguen erre que erre con los tópicos historiográficos al uso, o buscando las huellas de la masonería por la iglesias, aunque se declaren laicos y adogmáticos.., cuando deberíamos buscar nuestras huellas en las bibliotecas y buscar esas raíces de nuestros más directos ancestros entre los pensadores que le dieron carta cabal a la masonería tal y como hoy la conocemos.

¡Pero ahí estamos..¡

Cuál es el sentido de ese texto sobre los Compagnons o los gremios artesanales manuales para rechazar a éstos como parte de la masonería aun teniendo en cuenta el marco de los gremios como un referente masónico por muchas masonerías y autores, que en tiempos del Régulateur y aún antes, estos gremios en principio eran incompatibles con la nobleza al menos dentro de la concepción social en la sociedad feudal y del Antiguo Régimen, y se debe tener en cuenta que la pertenencia o membresía a estas cofradías estaba basada en la tradición y la costumbre, y por ello se accedía a tales corporaciones o guildas por el sistema gremial aprendizaje, por tanto había todo un desarrollo mimetizado de enseñanzas, que en general nos traspasaban ninguna frontera, primero porque no había preparación para ello, y segundo porque tampoco el sistema lo permitía ni lo necesitaba, por tanto dichas clases estaban y en general se situaban fuera de la “especulación”.

LA HERENCIA DEL COMPAÑERISMO Y LA PRESENCIA RITUAL

Por tanto habrá que analizar en profundidad de dónde se toma esta cita, y de qué fuente y corriente viene toda esta herencia del Compañerismo, del cual el Regulateur parece querer desentenderse.

Por un lado hay que decir que el texto que expone el Regulateur, no es hecho aislado, y si bien no se encuentra una cita tan clara en otros textos, no por ello deja de haber otras citas que apoyen el rechazo a esa posible herencia del Compañerismo.

La presencia en los Rituales, sobre manera en los de raíz de los “modernos” se nota en algunos de ellos esa constante de marcar las diferencias entre el operativismo y los especulativos.

Por ejemplo en la instrucción del 2º Grado del mismo Régulateur, se nos vuelve a remarcar la diferencia entre el Masón de Teoría con relación al Masón de Práctica

P ¿Cuánto tipos de Masones hay?

R Hay dos tipos, unos de teoría y otros de práctica

P ¿Qué aprenden los Masones de Teoría?

R Una buena moral que sirve para depurar nuestras costumbres y para hacernos agradables para todos los hombres.

P ¿Qué un Masón de Práctica?

R Es el obrero de edificios.

Esta idea de la distinción entre el masón de Teoría y Practica, entre operativos y especulativos va a estar presentes en otros rituales anteriores al Regulateur

Por ejemplo tenemos esta cita con relación a lo expuesto « Comme l'enseignaient par exemple les catéchismes divulgués dans le Sceau Rompu (1745), le « Maçon de théorie », c'est-à-dire le maçon « spéculatif », apprenait par son état : « une bonne morale ; épurer ses moeurs et se rendre agréable à tout le monde ». Il devait observer « le Silence, le Secret, la Prudence et la Charité « et fuir « la médisance, la calomnie et l'intempérance ». L'Art royal dont les francs-maçons de l'âge classique se réclamaient voulait ainsi unir la pratique de la vertu à celle des arts libéraux hérités de l'Antiquité. Pour eux, comme pour Socrate dans le Philèbe (65-66), l'Ordre, le Bien, se manifestent à nous « sous la triple forme de la Beauté, de la Proportion et de la Vérité »

Otros Rituales como el Luquet 1745 nos indican que:

D. Combien y a-t-il de sortes de M. ?

R. Il y en a de deux sortes.

[110] D. Qui sont-ils ?

R. Le M. de théorie et le M. de pratique.

[111] D. Qu'apprenez-vous en tant que M. de théorie ?

R. Une bonne morale, à épurer nos moeurs, et à nous rendre agréables à tout le monde.

[112] D. Quel est le M. de pratique ?

R. C'est l'ouvrier T. de pierre qui élève des colonnes sur leurs bases

[69] D. Combien y a-t-il de sortes de Mons ?

R. Il y en a de deux sortes, le Mon de théorie et le Mon de pratique.

[70] D. Qu'apprenez-vous étant Mon de théorie ?

R. Nous apprenons une bonne morale, propre à épurer nos moeurs et à nous rendre agréable à tout le monde.

[71] D. Qu'est-ce que le Mon de pratique ?

R. C'est celui qui sert à équarrir les pierres, à les polir, à les mettre à l'uni, à tirer une muraille au cordeau et à élever des colonnes sur leurs bases.

[72] D. Pourquoi avez-vous pris le nom de Mon dans votre L., puisque vos fonctions ne sont pas de construire des édifices ?

R. Cela vient du temps des guerres des Chrétiens contre les Sarrazins dans la

Terre Sainte, où ils souffrirent de fortes persécutions; lesquels ne pouvant

professer leur Religion parmi ces Infidèles, résolurent entre eux de prendre le

nom de maçons, d'architectes ou de bâtisseurs pour cacher sous divers

emblêmes la reconstruction [folio 19] ou édification de l'Eglise, et s'assemblaient

en conséquence sous le prétexte de lever des plans d'architecture afin de suivre

la Religion Chrétienne par toutes les allégories que la Maçonnerie

[104] D. Pourquoi beaucoup d'entre nous se font-ils honneur de porter la TRUELLE parmi leurs bijoux ?

R. Comme cet instrument sert aux Mons de pratique à étaler le plâtre sur les murs pour en cacher les défauts, de même les bonsMons de théorie s'en décorent pour se ressouvenir sans cesse qu'ils doivent cacher les défauts de leurs frères et les rendre toujours agréables à tout le monde par les bons rapports. [*]

[105] D. Quel est le nom d'un Mon de théorie ?

D. Quel est l'usage des 3 bijoux mobiles ?

R. L'Equerre sert à réduire toutes figures en carrés parfaits; le Niveau à tirer des lignes parallèles à l'horizon; et la Perpendiculaire à élever des édifices sur leurs bases.

D. Ces trois bijoux dont vous nous avez l'usage pour le maçon de pratique, n'ont-ils pas parmi nous quelque sens moral ?

R. Oui, T. V.; l'Equerre nous annonce que toutes nos actions doivent être réglées sur la justice et sur l'équité; le Niveau nous indique l'Egalité entre les hommes et Principalement celle qui règne parmi les maçons; et la Perpendiculaire nous démontre que toutes les Grâces Tout ce que nous faisons est relatif à la vertu, et c'est son temple que nous bâtissons, et les instruments simples et grossiers de la maçonnerie pratique dont nous nous servons ne sont ici que des symboles de l'Architecture Spirituelle qui nous occupe

(D. Combien y a-t-il de sortes de Mon ?

R. De deux sortes, celui de théorie et celui de pratique.

D. De quelle sorte êtes-vous ?

R. Maçon de théorie.

D. Qu'entendez-vous par là ?

R. Que ma science est toute spirituelle, étant l'école des moeurs et de la vertu.

D. Quel est donc le mon de pratique ?

R. Celui qui emploie les matériaux dans les édifices.

D. Ne peut-il point être aussi vertueux que nous ?

R. T. V., tout homme peut l'être dans son état; mais la grossiereté souvent les motifs mécaniques empêchent de s'y attacher particment.

D. Quelles sont les qualités principales d'un maçon de théorie ?

R. C'est d'être homme libre, discret, égal aux princes par ses vertus, et ami de Dieu et du prochain.

D. Les maçons de théorie n'ont-ils pas encore quelques bijoux relatifs à la maçonnerie de pratique ?

R. Oui; ils ont encore la Règle, l'Auge, la Truelle et le Crible.

D. Quels sont leurs symboles parmi nous ?

R. La Règle nous indique d'être toujours droit dans nos actions, l'Auge à contenir la composition mystique dont nous devons couvrir les défauts de nos frères, la Truelle à la passer dessus, et le Crible à trier le bon d'avec le mauvais, c'est-àdire

à séparer de notre

En los Rituales como la Divulgation de 1745, los del Marquis de Gages de 1763 o en los del Duc de Chartres de 1784 viene a dejar claro el motivo diferencial entre Masones Practicos y Teóricos (Operativos y Especulativos) y la toma de elementos simplemente alegóricos de la simbólica de unos que no denotan influencia transcendental de unos en otros de una manera determinante.

Cuestión que además que en el "Vocabulaire des francmaçons" de 1810 (de Bazot) mantiene y reafirma lo anterior: Masón de Teoría: Francmasón / Masón de Práctica: obrero de edificios; que no puede convertirse (o hacerse) masón de teoría. Y lo mismo vuelve a repetirse en el Bazot de 1817, dejando claro al menos desde este autor que se aliena en la fórmula del ritual del Rito Francés, dejando claro que el espíritu de separar la Francmasonería de la filiación operativa, y de forma explícita.

Como vemos son varios los textos que reafirman de algún modo la tesis que expone sin ambages el Régulateur, y más desde antes de la Revolución, lo cual en parte nos deja claro que la masonería especulativa se desvincula totalmente de toda tradición del compañerismo ya que tienen los puntos en común que tienen por el hecho de compartir membresías.

El Regulateur en este sentido recoge y se hace eco del sentido que venía dándose en el seno de la sociedad francesa desde 1748, cuestión que se acentúa en 1778, con los intento de la Asamblea de Versalles que finalmente tiene su remate en 1791 con la prohibición por la Asamblea Constituyente francesa, el antiguo régimen comercial e industrial y las corporaciones, que estaban cerrando el paso a la modernidad y a la industrialización.

Otra cuestión es como dice el Hermano Joaquín Villalta lo que dio en el seno de las logias inglesas “que fue Otra historia en cuanto a los orígenes especulativos dentro de logias británicas operativas, que empezaron a incluirse tal vez por proximidad religiosa (calvinista). Aunque como se sabe, el compagnonage era desconocido y no existió en las Islas británicas. El nacimiento de la Masonería especulativa tiene una clara intencionalidad de (aún aprovechando material simbólico operativo) crear un nuevo concepto de trabajo simbólico, una concepción naturalista e ilustrada, racionalista y dentro de la espiritualidad en todo caso inclusivo de la religión natural. Una nueva "forma" de entender el mundo y el Universo. Lo demás es mítico, legendario e incluso ajeno a la nueva francmasonería “

Es más, al respecto Pierre Mollier en su prefacio e introducción al Regulateur nos indica que “Este segundo grado, el de Compañero, que había potenciando el GODF en cuanto a contenido después de la tripartición del sistema original en 2 grados. Con la cual cosa se retoma elementos simbólicos de la masonería operativa para proponerlos como elementos de meditación (desde el renacimiento y su típica sensibilidad esotérica europea, existe por ejemplo el Libro de los Emblemas, basado sobre las especulaciones de las herramientas).

De este modo, el Grado segundo gana cuerpo así también con la incorporación de elementos de catecismo que antes estaban en el 1er Grado y ahora pasan al 2º.

Recordemos que el Compañero inglés, era en principio el último grado antes del sistema de tres que vino posteriormente, y este concepto de “fellow craft”, no tiene nada que ver con el compagnonage francés.

En ese segundo grado de Compañero de oficio o maestro, se confería el “Mot de Maçon” y los cinco puntos del compañerazgo, que pasó luego al grado de 3º. Ante lo cual puede ser posible que los particulares usos masónicos franceses, y sus posteriores intentos de conexión de la Masonería simbólica con otras antiguas sociabilidades, sea un efecto aportado desde la creación de los Altos Grados que fueron introduciendo cosas en la Masonería azul con el paso del tiempo.

En este sentido los rituales continentales tienen como un especial empeño por diferenciar unos y otros (cosa que en los británicos no aparece y que pensamos o que se debe a la coexistencia continental de otras agrupaciones gremiales (entre ellos de construcción) cuyo objeto diferenciado había que dejar claro.

El tema del compañerismo y su presencia e la masonería tal vez se pueda explicar con esta reflexión: Los símbolos y los rituales de la francmasonería y del compagnonnage son muy diferentes, aunque tuvieran algunos elementos comunes. A pesar de las apariencias y a pesar de otra leyenda aparecida en finales del siglo XIX, las investigaciones históricas muestran que la mayoría de los elementos comunes tiene orígenes masónicos y ha sido importada en el compagnonnage francés sólo en el trascurso del siglo XIX. En efecto, el compagnonnage es una tradición principalmente francesa, mientras que la francmasonería apareció en Escocia, luego en Inglaterra, en una época cuando el compagnonnage allí era desconocido. Además, los símbolos de la francmasonería se refieren casi exclusivamente a la masonería, mientras que el compagnonnage concierne a otros muy numerosos oficios.

No obstante, es posible que algunos rituales masónicos elaborados en Francia en el siglo XVIII se hayan inspirado en rituales de los compañeros de otros oficios, aunque no se debe olvidar que una gran parte de la masonería de aquellos momentos calificaba al compagnonnage o Compañerismo como el “Enfant dégénereé”

La leyenda salomónica es particularmente importante en los mitos de los compañeros del "deber de libertad". Parece de origen más tardío que otros y parece haber sido introducida a partir del mito masónico de Hiram en las cámaras de los "gavots" y las “cayennes des Indiens” entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, antes de extenderse en los rituales de otras sociedades compagnonniques »

Aun admitiendo la posible conexión migratoria operativa previa en las islas británicas, el compagnonnage francés habría dejado – si acaso - una huella mínima en algunos textos del rito operativo de los “Antiguos Deberes” pero ninguna al rito del “Mot de Maçon”, considerado como el más antiguo rito de la francmasonería especulativa/filosófica (por supuesto también el de las logias operativas escocesas que fueron “adoptando” miembros ajenos al oficio), que acabó por imponerse, y cuyo origen fue calvinista tanto en su versión presbiteriana (la mayoría) como en la episcopaliana o arminiana (como los rituales Dumfries), y es esta versión escocesa la que “transmutó” en rito filosófico universal dando lugar a la Gran Logia de Londres, y por tanto, a la moderna francmasonería especulativa.

Recordemos a tal efecto que en el rito de los Antiguos deberes no había transmisión ni de palabras secretas ni de signos, y era una sencilla ceremonia que comprendía simplemente un juramento sobre el libro de los Deberes que se comprometía a respetar previa lectura de dichos preceptos. Es en el contexto formal del “Mot de Maçon” donde encontramos las transmisiones/comunicaciones de palabras y signos, así como un método de simbolización basado ampliamente sobre los diálogos y las metáforas/especulativas.

Conclusión:

Llegados a este punto el Régulateur ya imbuido en todas las dinámicas rituales y masónicas de Las Luces, define que su origen es esencialmente especulativo teniendo como referente los enlaces y elementos prestados de los operativos tomando prestada toda una simbólica y base ritual conducente al desarrollo de la virtud y de las potencialidades del hombre (humanismo, naturalismo e ilustración) mediante las cuales pueda ejercer de centro de unión y desarrollo universal al margen de toda propuesta religiosa (sin pretender ser alternativa alguna). Queda clara su finalidad.

El Régulateur con esa especie de xenófoba cita, interpreta la logia como centro de interacción, elemento de cultivo personal, intercambio de conocimientos, local de reencuentro y acondicionamiento mental, pretende eso y solo eso, aunque recurra a elementos alegóricos o míticos, pero desde una óptica de una sociabilidad que no puede estar lastrada por usos gremiales, sujetos a la tradición y herencias que pueden coartar la libertad de espíritu que perseguían las elites de poder de las que hablábamos al principio.

La Revolución está claro que dejó en mala situación citas e interpretaciones tan “clasistas” como estas y que pronto desaparecieron de los Rituales, ya que se sostenían de mala manera, aunque la teoría de las élites de poder se siguiese planteando tal vez con visiones más internacionalistas y menos clasistas, y eso los tuvieron claro los líderes obreros incardinados en las logias, criticaban el componente burgués de la masonería, pese a su espectro progresista, pero sabían que la masonería era una auténtica escuela de formación del ciudadano y de los caracteres republicanos, y sabían que como tal sociabilidad formaba parte de las futuras elites de poder, tal vez no económicas o políticas, pero si del pensamiento y el conocimiento.

Desde esa óptica se puede entender el repudio de la masonería operativa que muestra el Régulateur, criticando en el fondo y la forma como lo hacen el resto de Rituales de fondo “Moderno” a los gremios operativos por su anclaje religioso, y por su apego a las costumbres y la tradiciones que lo hacen aparecer como un estamento poco dinámico, de ahí que los Rituales marquen esas diferencias entre el Masón de Practica y Teoría.

Este ha sido un trabajo de intentar escudriñar en los Rituales y el espíritu que los influyó, que hayamos logrado ese propósito es otra cosa.

Víctor Guerra y Joaquim Villalta. Miembros del Círculo de Estudios de Rito Frances Roëttiers de Montaleau.